Ariana Grande, Chase Infiniti y Paul Mescal quedaron fuera, pero los votantes hicieron sitio para Delroy Lindo, Kate Hudson y ‘F1’.
The New York Times
Las nominaciones a los Oscar se anunciaron el jueves por la mañana y prodigaron amor a las favoritas de la temporada, Pecadores y Una batalla tras otra. Sin embargo, no todas los aspirantes tenían motivos para celebrar. He aquí mi análisis de los mayores desaires y sorpresas.
‘Pecadores’ alcanza un máximo histórico
Setenta y cinco años después de que All About Eve batiera el récord de nominaciones a los Oscar con 14 —un total solo igualado por Titanic y La La Land—, por fin se ha alcanzado un nuevo récord histórico. La introducción de un Oscar al casting ayudó a dar a Pecadores el impulso que necesitaba para conseguir el récord de 16 nominaciones, incluidas las esperadas a la mejor película y al director Ryan Coogler, así como tres nominaciones a la interpretación para Michael B. Jordan, Wunmi Mosaku y Delroy Lindo. Aun así, Pecadores habría batido el récord incluso sin esa nueva categoría, y la fuerza superlativa de la película la distingue como la única aspirante con posibilidades de vencer a Una batalla tras otra como mejor película.
‘Wicked’ se queda corta
La secuelitis es real. Mientras que la primera Wicked obtuvo la impresionante cifra de 10 nominaciones a los Oscar —para la actriz principal Cynthia Erivo, la actriz de reparto Ariana Grande y la mejor película, entre otras— la continuación Wicked: Por siempre no logró desafiar a la gravedad y fue desairada en todos los ámbitos. Las críticas mixtas y una menor recaudación en taquilla no ayudaron, aunque hoy en día, incluso una secuela bien recibida como Duna: Parte dos puede ser recibida con un “ya vimos esto” por parte de los votantes de los Oscar. Los días en que una franquicia como El señor de los anillos podía acumular más potencia de fuego en los Oscar con las nuevas entregas parecen haber quedado atrás.
‘Una batalla tras otra’ recibe una derrota
Los estrategas de los premios dedican muchas horas facturables a debatir si deben hacer campaña por los actores en las categorías principal o secundaria, y el caso de prueba más destacado de esta temporada ha sido Chase Infiniti, quien interpreta a la hija del personaje de Leonardo DiCaprio en Una batalla tras otra. Entra en la película lo suficientemente tarde como para que se le pueda suponer un papel secundario, pero la lista de mejores actrices de este año se sentía tan escasa que Warner Bros. la propuso como protagonista, sobre todo porque así dejaría sitio en la categoría secundaria a una actriz sobresaliente de la película, Teyana Taylor. Aun así, Infiniti probablemente dividió los votos entre ambas categorías y al final no quedó en ninguna, al igual que la estrella de Hamnet, Paul Mescal, un aspirante desairado al premio de actor de reparto a quien se podría haber colocado como protagonista.
La ganadora de la Palma de Oro se apaga
Desde que Parásito (2020) se llevó tanto la Palma de Oro como el Oscar a la mejor película, la relación entre el Festival de Cannes y los Premios de la Academia se ha ido alineando cada vez más: las tres últimas ganadoras de la Palma fueron nominadas a los premios al director y a la mejor película. Dado que todas ellas fueron estrenadas por el atractivo estudio independiente Neon, había motivos para pensar que la más reciente ganadora de Cannes de la distribuidora, Fue solo un accidente, mantendría viva la racha. Pero aunque este drama iraní consiguió nominaciones para película internacional y guion original, otras dos películas de Neon en Cannes —Valor sentimental y El agente secreto— la dejaron fuera de la contienda por la mejor película.
La contienda al mejor actor dejó una masacre
Este año, los aspirantes al premio al mejor actor eran tan fuertes que varios de ellos habrían sido favoritos en casi cualquier otra temporada. El protagonista de Bugonia, Jesse Plemons, obtuvo una nominación del Sindicato de Actores y probablemente se quedó fuera por poco de los cinco finalistas, dado lo bien que le fue a su película en otras categorías. Sueños de trenes obtuvo cuatro nominaciones, pero ninguna para Joel Edgerton, quien aparece en todas las escenas. Y varias grandes estrellas que se pavonearon por los festivales de cine de otoño —como Dwayne Johnson (The Smashing Machine), George Clooney (Jay Kelly) y Jeremy Allen White (Springsteen: Música de ninguna parte)— no pudieron mantener ese vacilante impulso en el nuevo año.











