Ojinaga Chih.- El Gran Juicio del Trono Blanco es el juicio final de Dios, que ocurrirá después del milenio, según se describe en el libro de Apocalipsis. En este evento, todos los que no se encuentran en el «libro de la vida» serán resucitados y juzgados por sus obras según las escrituras de varios libros; aquellos cuyos nombres no estén escritos serán condenados al «lago de fuego» (la muerte segunda). Este y otros conceptos manejo en su mensaje el Pastor Agustín Morales, desde el pulpito del Centro Evangélico ayer.
El juicio ante el Gran Trono Blanco concluye el milenio. Es el juicio más grande que se halla presidido, representando la pureza y justicia divina, la cual caracteriza las decisiones de Dios, usando Apocalipsis 20:11-15. La diferencia principal es quién es juzgado: el Tribunal de Cristo es para los creyentes y determina las recompensas que recibirán en función de sus obras. En cambio, el Juicio del Gran Trono Blanco es para los incrédulos y determina su condena eterna, ya que sus nombres no están en el libro de la vida, señalo el Pastor Morales el domingo por la mañana.
Apocalipsis 20:11-15 describe el Juicio del Gran Trono Blanco, el juicio final de Dios para todos los no creyentes. En él, los muertos son resucitados, el cielo y la tierra son destruidos, y los muertos se presentan ante un gran trono blanco para ser juzgados por sus obras, basándose en los libros abiertos que registran sus vidas. Aquellos cuyos nombres no se encuentran en el libro de la vida son arrojados al lago de fuego, conocido como la segunda muerte.











