¿Recibiste dinero de un préstamo que nunca solicitaste? Podría tratarse de un fraude en el que alguien pidió un crédito a tu nombre; estas son las medidas que puedes tomar para protegerte.
Una nueva modalidad de fraude financiero aprovecha la rapidez y digitalización de los servicios actuales para solicitar microcréditos o créditos exprés a nombre de las víctimas.
El modus operandi suele comenzar con el acceso ilegal a información personal o credenciales de las víctimas. Parte de estos datos puede estar disponible en internet, especialmente cuando las personas han publicado información personal en sitios web o plataformas digitales.
Con estos datos, los delincuentes ingresan a las cuentas y utilizan plataformas digitales para solicitar préstamos.
Una vez que la víctima recibe el depósito, los estafadores se ponen en contacto con ella por WhatsApp o mediante llamadas telefónicas. Le aseguran que el dinero fue enviado por error y le solicitan transferirlo a otro número o cuenta.
Sin embargo, cuando la persona realiza la devolución, termina pagando un préstamo que otra persona solicitó a su nombre.
¿Qué hacer si recibes un préstamo que no solicitaste?
Para evitar este tipo de fraude, las autoridades recomiendan:
- No compartir contraseñas, códigos de verificación ni otros datos personales.
- Cambiar la contraseña o clave de acceso a la aplicación.
- No devolver el dinero recibido.
- No utilizar el dinero.
- Solicitar la devolución o cancelación del préstamo.
- Denunciar ante las autoridades y dejar constancia de que el préstamo fue solicitado sin autorización.
Condusef alerta sobre los créditos exprés
La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) también ha alertado sobre los llamados créditos exprés, relacionados con empresas que se presentan como financieras y prometen “créditos a la medida” sin exigir requisitos habituales, como la consulta al Buró de Crédito o la comprobación de ingresos.
Este tipo de empresas suele ofrecer préstamos que van de 30 mil hasta 5 millones de pesos, con planes atractivos, bajos intereses y pagos fijos, lo que representa un riesgo potencial para los consumidores.
La Condusef advierte que, después de realizar la solicitud de financiamiento, algunas de estas empresas piden un depósito bajo el argumento de cubrir gastos de gestoría o administrativos.
Después de realizar el depósito inicial, comienza el proceso que puede afectar a los solicitantes. Durante semanas, la empresa puede argumentar que el crédito se encuentra en proceso de autorización, sin que llegue a concretarse la entrega del financiamiento.
Es importante que los usuarios sepan que estas empresas operan como gestoras ante otras entidades financieras y que muchas de ellas no están debidamente registradas ante el Sistema de Registro de Prestadores de Servicios (SIPRES) de la Condusef.
Por ello, no están constituidas como instituciones financieras y, en consecuencia, la Condusef no tiene facultades para atender reclamaciones en caso de algún incumplimiento.
¿Cómo evitar un fraude al solicitar un crédito?
Los créditos exprés, debido a su rapidez y facilidad de obtención, se han convertido en un blanco frecuente para empresas fantasma que buscan hacerse pasar por instituciones financieras confiables.
Para reducir el riesgo de fraude, la Condusef recomienda:
- Solicitar créditos únicamente en instituciones autorizadas.
- Verificar la identidad y el registro de la empresa o institución ante la Condusef antes de solicitar financiamiento.
- No proporcionar datos personales o bancarios a empresas desconocidas.
- No realizar pagos anticipados, ya que un crédito legítimo no los requiere.
- Denunciar ante la Condusef si se es víctima de una empresa fantasma.
Antes de solicitar un crédito exprés, es importante informarse, verificar a la institución financiera y comparar las opciones disponibles.






