Las corrientes son fuertes; la situación se agrava con el fango y la maleza que quedó bajo el agua
Diariamente el personal de la Dirección General de Protección Civil recorre el bordo del río Bravo, con la intención de prevenir incidentes con los migrantes y con los residentes de esta frontera que se meten a nadar o acampar, según sea el caso.
El maestro Pancho Palma, titular de Protección Civil, dijo que visualmente el río se puede observar con una corriente suave; sin embargo, por abajo, la fuerza es mayor.
Agregó que el peligro es más debido al fango, las hierbas, cuencas y pendientes que tiene, pero no se ven.
“Todas las mañanas efectuamos un primer recorrido por todo el bordo del río; si observamos que la corriente es fuerte, programamos otros dos operativos en el transcurso del día para prevenir a las personas del peligro que corren”, dijo Palma.











