El poder de La Barredora, también conocido como grupo Tabasco, sigue pesando en Chihuahua. Quienes observan a la distancia los procesos internos colocaron como amplio favorito a Cruz Pérez Cuéllar, sobre la lógica de que Adán Augusto Lóez, capitán del grupo político-delincuencial que mueve a la senadora Chávez, está muy debilitado. Y más con los últimos acontecimientos en Sinaloa, donde la presidenta Sheinbaum dio un manotazo en la mesa para evitar el regreso de Rocha Moya.
Resultó que no, el cuestionado senador y los radicales del régimen entre los que puede contar a Fernández Noroña, Ignacio Mier, Andy López Beltrán, los gobernadores Rocío Nahle, Alejandro Armenta, Ramírez Bedolla, Américo Villareal, Layla Sansores, Marina del Pilar, el exgobernador Javier Corral y el propio Rocha Moya, siguen presionando fuerte por la senadora con licencia. Es lo peor de la demagogia populista, pero siendo Morena un partido que alentó la delincuencia y la corrupción al interior del gobierno, el grupo conserva enorme poder político. La complicidad es un vínculo muy fuerte. Con ellos el PT.
Alineados con Cruz Pérez Cuéllar está la presidenta del partido, Ariadna Montiel, disminuida políticamente desde que asumió el cargo, los diputados Ricardo Monreal y Alfonso Ramírez Cuéllar, Citlalli Hernández, otros activos cercanos a la presidenta Claudia Sheinbaum y la dirigencia del Partido Verde.
A un lado quedaron las encuestas, parejeras entre los dos contendientes, y la posibilidad de que ambos sean requeridos por la justicia norteamericana, el edil por vínculos indirectos con un grupo criminal de la frontera y la senadora por su relación con La Barredora. Están rebasados también los cálculos sobre las conveniencias de partido y las proyecciones electorales. Ninguno de los factores anteriores está en la discusión, los grupos permanecen trabados por intereses personales y medición de fuerza; el poder por el poder.
Lo escribí varias veces en otros momentos, en ninguna elección interna están más confrontados los grupos que en la de Chihuahua. Si llevamos el jaloneo hasta la parte superior en la pirámide del poder; arriba estarían López Obrador por Andrea Chávez y Claudia Sheinbaum por Pérez Cuéllar. Y si damos por bueno el análisis, entonces tendríamos que aceptar como válida la conclusión de que la elección local contribuye de manera determinante a la división en el régimen, igual o más que Sinaloa. En esta circunstancia, Cruz y Andrea serían actores secundarios en la lucha de titanes.
¿Política ficción?, vean con detenimiento lo sucedido en Sinaloa con el frustrado regreso de Rocha Moya. López Obrador ordenó su regreso y Sheinbaum se movilizó rápido para impedirlo. Después hubo un jaloneo entre ambos, por el interino del gobierno y luego Morena apresuró el destape del candidato, en previsión de que se les batiese la nominación. Allá, La Barredora está con Rocha Moya, pero Sheinbaum le ganó el primer tirón cuando reculó, después les hizo tablas con el interinato de Graciela Domínguez y les ganó el jalón imponiendo en la candidatura a Imelda Castro, adversaria comprobada del rochismo.
El régimen se parte hasta sus cimientos y no es por Cruz ni por Andrea, ellos simplemente quedaron en medio de la poderosa disputa. Están confrontados por el poder, los aspirantes a gobernadores ven hacia el 2027, los capitanes de grupo y sus operadores hacia el 2030. En esa parte el obradorismo tiene una desventaja mayor, carece de candidatos. En tanto que los moderados, por así llamarles, tienen en García Harfuch a su campeón.
Volviendo al tema local, si los grupos en pugna viesen más por la unidad del partido y el interés de Chihuahua, la solución es sencilla: bajar a los dos punteros y subir a un tercero. En este caso sería el profe Martín Chaparro, fundador del movimiento, reconocido su trabajo por López Obrador y respetado por Cluadia Sheinabum. Esa sería una solución pragmática, pues el buen profe no tiene peros. Sin embargo, veo lejana la posibilidad. Antes que ceder, uno y el otro harán lo posible por despedazarse.
A pesar de lo escrito, sigo pensando que será Cruz Pérez Cuéllar el candidato. Andrea Chávez es el mayor interés de Adán Augusto, no de López Obrador y si Sheinbaum se decide a dar otro mantazo sobre la mesa, como en Sinaloa, el edil resultaría favorecido, sin sombra de duda. Pero tranquilos, probablemente Chihuahua sea el último destape, por lo que todavía faltan semanas para conocer el resultado.
Rompeolas
Dos apuntes sobre la interna de Morena: Uno, fue Ariadna Montiel la que promovió el madruguete del Verde a favor de Cruz, queriendo resolver la designación antes de tiempo. Dos, Javier Corral es el más entusiasta en la campaña de Chávez, no por ella, está desquiciado por evitar que llegue Cruz.










