Atormentada por su pasado y las muertes que la marcaron desde niña, ‘Supergirl’ regresa a los cines para aprender que quizás no es tan malo pelear por los demás
Rodolfo G. Zubieta / Agencia Reforma
Ciudad de México—La nueva película de ‘Supergirl’ no se parece a ninguna adaptación previa del personaje. La Kara Zor-El de Milly Alcock no es tierna y dulce como la versión clásica de Helen Slater o la idealista y esperanzadora de Melissa Benoist.En el filme de Craig Gillespie, que tiene su preestreno mañana y estrena oficialmente el jueves, conoceremos una faceta de esta kryptoniana mucho más oscura, rebelde, salvaje, rota y llena de ira, lo que desembocará en varios momentos llenos de acción.“Las escenas de acción me entusiasmaban mucho. Lo hablamos largo y tendido con el equipo de especialistas y el director de fotografía, porque recordemos que Kara experimenta todo tipo de emociones”, advierte el cineasta en una conferencia virtual desde Brasil.
Los avances de la película y el libro en el que se basa su guion (‘Supergirl: Woman of Tomorrow’, de Tom King y Bilquis Evely), dan una idea de ese nihilismo con el que Kara ve la vida y cómo aprende, muy a la mala, que quizás no es tan malo pelear por los demás.
Hay una gran batalla a mitad de la película donde ella está muy enfadada, pero en el buen sentido. En esta escena ella está drogada y sus facultades no están del todo perfectas. Al estar al límite y luchando en una situación tan extrema, quería que el público se preocupara por ella”, explica Gillespie.
“Quería que sintieran miedo de que cruzara la línea, de que hiciera algo demasiado violento o peligroso. Parte de eso fue diseñado, por lo que el montaje resulta dinámico, agresivo, realmente visceral emocionalmente. Pero ella se muestra tan serena que queríamos que la cámara fuera casi como una coreografía de ballet… Diseñar cada secuencia de esa manera fue realmente importante”.No todos son trancazos y efectos especiales. ‘Supergirl’ tiene en su centro la historia de una joven atormentada por su pasado y las muertes que la marcaron desde niña. Es alguien que no quiere seguir su destino como heroína y mucho menos parecerse a su primo ‘Superman’.
“Apareció Milly, y es casi como si no tuviera que decir nada. Todo el matiz, la complejidad y la introspección se reflejan en su rostro. Eso es lo que me encanta de escribir guiones: que la caracterización y la historia se desarrollan gracias a que tienes un muy buen equipo”, recordó la guionista Ana Nogueira.











