Durante años, Edgar “N”, conocido como El Limones, se movió con soltura entre dos mundos que, a simple vista, parecían incompatibles: por un lado, el de la política laboral y sindical, y por el otro, las estructuras criminales dedicadas a la extorsión en la región lagunera.
Su detención, ocurrida la madrugada de este miércoles en un operativo conjunto de fuerzas federales, destapó un entramado de relaciones, reuniones públicas y acercamientos políticos que le permitieron construir una fachada de legitimidad mientras, según autoridades federales, se consolidaba como uno de los principales operadores financieros del grupo criminal Los Cabrera.
Edgar “N” no era un personaje menor dentro del mapa político-laboral de Durango, pues ocupó el cargo de secretario de organización de la Confederación Autónoma de Empleados y Trabajadores de México (CATEM) en la entidad, desde donde sostuvo encuentros con empresarios, líderes sindicales, funcionarios y figuras políticas cercanas al partido oficial a nivel nacional.












