El Gobierno de México, liderado por la presidenta Claudia Sheinbaum, ha renovado formalmente el acuerdo voluntario con el sector gasolinero para mantener la estabilidad en los precios de la gasolina regular y el diésel durante el próximo semestre.
En un contexto internacional marcado por la volatilidad en los precios del crudo, esta medida busca asegurar que el costo de los combustibles no dispare la inflación en el país.
¿Cuáles son los precios límite establecidos?
La prórroga del acuerdo mantiene los topes que se han venido aplicando de manera exitosa en el mercado nacional:
- Gasolina regular: Se mantendrá por debajo de los $24 pesos por litro en la gran mayoría del territorio mexicano.
- Diésel: El precio límite se fija por debajo de los $27 pesos por litro a nivel general.
- Zonas fronterizas: El diésel contará con un precio preferencial por debajo de los $25.39 pesos por litro.
Estas referencias de precios buscan dar certidumbre tanto a los consumidores de a pie como a las industrias y sectores productivos que dependen del transporte terrestre.
Las seis medidas clave de apoyo gubernamental
Para hacer sostenible este acuerdo voluntario sin afectar la viabilidad de las estaciones de servicio, el Gobierno federal implementará un paquete de medidas de facilitación y estímulo:
- Estímulos fiscales al IEPS: Ajustes dinámicos al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios para absorber choques de precios externos.
- Reducción de comisiones: Menores costos en transacciones con tarjetas, vales y medios electrónicos.
- Simplificación administrativa: Trámites más ágiles y reducción de plazos en la obtención de permisos del sector.
- Alianza logística con Pemex: Precios competitivos de mayoreo y optimización del transporte de última milla.
- Seguridad carretera: Refuerzo de la vigilancia en estaciones de servicio y rutas de distribución.
- Combate al huachicol: Mayor trazabilidad y operativos de seguridad para erradicar el mercado ilícito de hidrocarburos.
Certidumbre económica frente a la volatilidad global
La renovación de esta estrategia representa un dique crucial frente a la volatilidad energética internacional. Al estabilizar el costo de los energéticos básicos, el gobierno mitiga el impacto de los fletes y la distribución en el costo de los alimentos y productos de consumo básico, priorizando la estabilidad del mercado interno.
Datos sobre el costo del subsidio al IEPS y el ahorro para los consumidores mexicanos
El esfuerzo fiscal para mantener estos topes de precios representa una inversión significativa para las arcas públicas. De acuerdo con estimaciones compartidas por la propia mandataria a principios de 2026, sin la aplicación de los estímulos fiscales al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), el litro de gasolina regular podría alcanzar hasta los 33 pesos. Esto significa que el gobierno absorbe un subsidio de aproximadamente 9 pesos por litro.
En términos macroeconómicos, la administración federal ha llegado a sacrificar más de 5,000 millones de pesos semanales en recaudación del IEPS para evitar que los incrementos internacionales golpeen el bolsillo de los consumidores.










