Cronista municipal
Cuando el C. Ángel M Jaurrieta, fungió como primer presidente de este municipio benavidense de 1938 a 1940, inmediatamente ordenó que todas las casas
del pueblo se encalaran y surtió del material a todos los hogares, aprovechando que aquí en el pueblo, había suficientes caleras para surtir de dicho material y claro, pagando la cal a los que la producían. Jaurrieta era un hombre estricto, pero considerado de la situación de los habitantes.
Así como mandó a su único gendarme Gil Anaya, a vigilar la acequia que surtía del vital líquido a toda la población, que las mamás no bañaran a sus chamacos en dicho canal y cuidaran a sus gallinas y
puercos que no se metieran ahí, so pena de pagar una fuerte multa y sacrificio de los animales infractores.
Gil Anaya, como era un policía muy celoso de su deber, cumplía las órdenes dictadas y encontró apoyo en la población.
Durante el mandato de Ángel M Jaurrieta, las cosas marcharon ordenadamente.
El siguiente período recayó en el C.Domingo Olivas Piña y así sucesivamente continuaron los ediles, haciendo cada quien lo que tenían que hacer.
Más adelante narraremos la obra de cada uno de ellos, conforme datos que tenemos y
nos hagan llegar.
GRACIAS POR LEER y recuerde
RECORDAR ES VIVIR











