Con la asunción al poder de la doctora Claudia Sheinbaum Pardo, su toma de protesta y sus primeras tres conferencias matutinas, denominadas por ella misma como “Las Mañaneras del Pueblo”, se empiezan a acomodar las calabazas
Vistos los escenarios a la distancia, y luego del mandarriazo que recibiera el PRIAN-PRD de manos de Morena y su 4T, en su fallida alianza electoral de las pasadas elecciones, aunque los aliados opositores todavía no terminan de recuperarse de sus efectos, el devenir político del país, de la entidad y de la ciudad, parecen retornar a sus niveles normales, no obstante, la intensa actividad política de quienes ya trabajan en futuros proyectos.
Con la asunción al poder de la doctora Claudia Sheinbaum Pardo, su toma de protesta y sus primeras tres conferencias matutinas, denominadas por ella misma como “Las Mañaneras del Pueblo”, se empiezan a acomodar las calabazas con el andar de la carreta, diría el ranchero, sobre todo en el tema de la necesaria resignación de la que deben hacer acopio los opositores ante la realidad que ya es, que ya está aquí y que estará por los siguientes 6 años.
Más allá de los primeros análisis sobre si la presidenta será o no una copia al carbón de su antecesor, o de si terminará imponiendo su propio estilo de gobernar al país (recordemos que ya gobernó la CDMX), el trajín ordinario de la vida diaria y las vicisitudes naturales de la política obligan a enfocarnos en la realidad, ya no hay tiempo de lamentos, ya no hay, se terminó.
Sin embargo, también es cierto que dentro de ese trajín y esas vicisitudes están incluidos los proyectos políticos de quienes aspiran a continuar en el ajedrez de la política, o, por qué no, escalar posiciones en el mismo y eso implica, desde ya, de todo un gran despliegue de actividades, reuniones de planeación estratégica, alianzas, en fin, la construcción de todo un gran andamiaje que les permita alcanzar sus objetivos, lo mismo para cargos tan modestos como una regiduría, una diputación local o federal, una sindicatura o la gubernatura del estado, da igual, hay que tener un proyecto, construirlo y edificarlo.
Es lo mismo a nivel nacional para las siguientes elecciones intermedias del 2027, en la que solo se renovarán diputaciones federales, que a nivel estatal donde sí hay renovación completa de todos los cargos de elección popular, incluyendo el gobierno del estado.
A nivel nacional, se pueden identificar al menos seis grandes grupos de poder que, aunque bajo el mando central de la presidenta, sin duda alguna entrarán en una fuerte pugna, estos grupos son encabezados por Marcelo Ebrard, Ariadna Montiel, Ricardo Monreal, Gerardo Fernández Noroña, Adán Augusto López y Manuel Velasco, o quien el PVEM designe, además de los militantes morenistas que no se identifican con ninguno de ellos y que en Chihuahua impulsan un movimiento denominado “Los de Abajo”, o algo así, pero que defienden a rabiar la “pureza” de su movimiento.
En Chihuahua, aunque hay liderazgos claramente identificados con algunos de ellos, está muy claro que el brazo fuerte es Ariadna Montiel porque ha mantenido una presencia constante en el estado, además de contar aquí con algunos de los liderazgos morenistas más sólidos y con gran presencia.
Con este propósito, en seguida retomaré algunos párrafos de La Columna de El Diario, (transcripción textual) publicada ayer, ya contienen un muy certero análisis de cómo están ocurriendo las cosas en Chihuahua y Juárez:
“La llegada esta semana de Víctor Valencia junior a la coordinadora Suroriente; y del exregidor, Jorge Gutiérrez Casas, a la Contraloría Municipal, se suma a los nombramientos y ajustes que realiza el alcalde, Cruz Pérez Cuéllar en este segundo período de gobierno”.
“En estos cambios en particular, no se anduvo por las ramas el alcalde buscándoles enroques a sus anteriores titulares. Karen Mora en la Suroriente y el ahora excontralor, José Luis Anaya Carrasco, no dieron el ancho. Así de simple”.
“Así, los nombramientos recientes parecen obedecer a una necesaria limpia que, por lo que se dice en los pasillos de la unidad Benito Juárez, habrá de continuar en este arranque del segundo período del alcalde morenista.”
“Esos nombramientos cimbraron las estructuras del Gobierno municipal porque se trata de áreas estratégicas.”
En otro tema, La Columna dice:
“Aun cuando existía distancia en los partidos políticos en que militaron PRI y PAN respectivamente, nunca quedaron en malos términos. Ahora los caminos se juntan alineados en Morena Mayra Chávez y Cruz Pérez Cuéllar, ambos en puestos de primerísimo nivel. Ella fue dirigente municipal del PRI aquí y él ocupó la presidencia estatal del PAN, pero nunca coincidieron en tiempos. Ahora ella fue designada delegada del Bienestar en el estado. Será la representante de programas sociales de Claudia Sheinbaum y Ariadna Montiel”.
“Existe en el Ayuntamiento el convencimiento de que la relación será mucho mejor que la existente durante la responsabilidad de Juan Carlos Loera, con quien jamás hubo el mínimo click. Loera fungió como el Junior del presidente más que como funcionario público”.
“Para empezar, Mayra estuvo -aun antes de que se supiera de esta designación- en el informe de Cruz, en un acto político, donde precisamente se dejó ver Ariadna, quien viajó de México exclusivamente para estar con el alcalde”.
“Dependerá Mayra de Ariadna Montiel, ratificada en la Secretaría del Bienestar a nivel nacional, y tendrá el manejo de los servidores de la nación, con su operación institucional pero evidentemente política en cada calle de esta frontera”.
“Que caminen de la mano Ayuntamiento y Delegación del Bienestar es buena señal para lo que viene en 2027”. Fin de la cita.
Quise retomar esos párrafos de La Columna porque contienen la esencia de lo que es la construcción de proyectos políticos, en los que, como en cualquier empresa o proyecto, se debe contar con estrategia adecuada, con el tiempo suficiente y con las personas correctas en los puestos clave, digo, si es que se quiere tener éxito en el objetivo trazado.
Así, el alcalde juarense es sin duda alguna, hoy por hoy, la carta más fuerte de Morena para buscar la gubernatura en 2027 y todo indica que cuenta con el respaldo de la nomenklatura morenista, y si lo es hoy, lo será todavía más llegada la fecha, porque habrá que sumarle todo lo que acumule de trabajo, resultados, alianzas y estrategia de aquí a entonces.
Sin embargo, el presidente municipal Cruz Pérez Cuéllar enfrenta una férrea oposición al interior de su propio partido quienes, no tengo la menor duda, intentarán de todo para descarrilar su proyecto, solo que ya en esta carrera, metidos de lleno en proyectos de toda índole, si no logran su objetivo solo conseguirán fortalecerlo aún más de lo que está, así que tendrán que organizarle una verdadera catástrofe al edil juarense, una hecatombe política para lograr su propósito.
Insisto, en este momento las únicas figuras políticas con capacidad, conocimiento, reconocimiento, estructura y bagaje político que existen para la gubernatura, con Marco Bonilla por el lado del PAN, y Cruz Pérez Cuéllar por el lado de Morena, con algunos otros liderazgos emergentes que pudieran crecer y dar la sorpresa en el 2027 como Jesús Valenciano o Miriam Soto en el PAN, o Andrea Chávez, en Morena, pero en este momento no es algo que se visualice en el escenario futuro.
Y eso es lo que explica con meridiana claridad los cambios y reacomodos en el municipio de Juárez, porque el alcalde sabe bien que solo con mucho trabajo y buenos resultados en esta gestión es como puede asegurar su lugar, al menos como candidato, pero también ya en una contienda electoral es lo que le puede allegar los votos que requiere para ganarla, y eso solo se consigue sumando, sumando y sumando. ¡Ah!, y trabajando.
Triste, muy triste el papel de morenistas que aquí en, Juárez le critican a Pérez Cuéllar, so pretexto de una pretendida defensa de los principios fundacionales del movimiento, exactamente lo mismo que hicieron a nivel nacional, o en otros estados, estrategia electoral, alianzas con distintas fuerzas sociales y movimientos políticos y el reclutamiento de liderazgos diversos para sumar. Triste, muy triste, lo que ven muy bien en otros lados, aquí lo critican.
Cualquier proyecto, cualquiera, pero más uno político se construye sumando, agregando, multiplicando, edificando. No destruyendo.











