Las series y películas de época han demostrado ser algo más que una moda pasajera: arrasan y siguen arrasando entre audiencias de todo el mundo. Hay algo que nos engancha cuando revisitamos otras épocas (ya sea su estética, su ropa, sus formas de hablar, sus conflictos) que nos permite desconectar del presente. Además del valor visual que tiene y la recreación histórica que busca, muchas de estas historias tocan emociones que todas conocemos (amor, honor, supervivencia, injusticia) y las hacen irresistibles para quienes buscan algo profundo y bello al mismo tiempo.
Entre los ejemplos más exitosos de series de época están ‘Los Bridgerton‘ y ‘The Crown’. La serie de Shonda Rhimes, con su mezcla de romance, escándalos sociales y vestuario deslumbrante, ha levantado pasiones, marcas de moda, ‘memes’ (como era de esperar) y debates sobre representación histórica (y ha logrado varias nominaciones importantes, especialmente en premios como los SAG Awards). Por su parte, ‘The Crown’ ha sido alabada tanto por crítica como por entregas de premios: su guion, producción, actuaciones, ambientación, ha logrado múltiples nominaciones que la consolidan como un referente de calidad en series históricas.
Y aquí es donde aparece ‘Fuimos los afortunados’. Basada en el ‘bestseller’ del New York Times de Georgia Hunter, esta miniserie de 8 episodios relata la historia real de la familia Kurc, una familia judía polaca que queda separada al inicio de la Segunda Guerra Mundial, y el esfuerzo de cada uno de sus miembros por sobrevivir y reencontrarse a lo largo de distintos continentes. Su narrativa entrelaza momentos de horror con esperanza, mostrados desde una mirada íntima, casi como un testimonio, que enfatiza lo humano por encima de lo épico.












