Un pastor protestante de Suiza convirtió el popular videojuego Minecraft en un campo misionero para compartir la Palabra de Dios con jóvenes que difícilmente entrarían en una iglesia. Las reuniones virtuales congregan a cerca de 20 personas y aproximadamente la mitad no tenía ninguna relación previa con una comunidad
La iniciativa es dirigida por Florian Homberger, de 43 años, pastor de una congregación reformada en Müllheim, en el cantón suizo de Turgovia. Su interés por Minecraft comenzó después de realizar el funeral de un miembro de su iglesia que era jugador activo y ver cómo sus amigos virtuales acudieron para despedirse de él.
La unión que existía entre aquellas personas impactó profundamente al pastor. Homberger comprendió que detrás de cada personaje digital había seres humanos reales, con amistades, heridas, preguntas y necesidad de escuchar acerca de Dios. Por esta razón decidió entrar al juego y conocer personalmente ese mundo.
Durante su primera noche, su personaje murió diez veces, pero él no se rindió. Aprendió a jugar, construyó una ciudad virtual llamada “Convento” y descubrió que dentro de Minecraft ya existían iglesias, templos y otros espacios religiosos. Entonces surgió una pregunta sencilla: ¿por qué no celebrar allí una reunión cristiana?.
Después de conversar con los jóvenes de su clase de confirmación, el pastor comenzó las reuniones durante el verano de 2025. Los encuentros se realizan los jueves, duran alrededor de 30 minutos y combinan enseñanzas bíblicas, oración, música y actividades dentro del videojuego. Con el tiempo, otros miembros de la comunidad también comenzaron a dirigir algunas reuniones.
Las enseñanzas no se limitan a un sermón tradicional. Los participantes buscan objetos, construyen estructuras y superan desafíos relacionados con un pasaje de la Biblia. En una reunión basada en la promesa de que el creyente no será consumido al pasar por el fuego, construyeron recorridos sobre lava para representar la confianza en Dios durante las pruebas.
La luz también ocupa un lugar importante en las enseñanzas. En Minecraft existen criaturas que solamente pueden ser enfrentadas o alejadas mediante la luz, una característica que el pastor relaciona con el mensaje bíblico de que Dios trae claridad en medio de la oscuridad. De esta manera, elementos sencillos del juego son utilizados para explicar verdades espirituales.
Al finalizar cada encuentro, los jugadores forman un círculo y quienes desean orar pueden hacerlo. Después lanzan fuegos artificiales hacia el cielo virtual como una representación de las oraciones que suben delante de Dios. La iglesia también utiliza Discord para transmitir la música, las oraciones y las conversaciones de la reunión.
Homberger aclaró que estas reuniones no pretenden reemplazar los cultos presenciales del domingo. Su propósito es acercarse a personas que no entrarían fácilmente en un templo. Para muchos jóvenes, una iglesia tradicional es un lugar desconocido, mientras que Minecraft es un espacio cotidiano donde se sienten seguros, escuchados y acompañados.
La iniciativa muestra que el Evangelio puede ser anunciado también en los lugares donde las nuevas generaciones pasan gran parte de su tiempo. Aunque una pantalla nunca debe sustituir la comunión real entre los creyentes, la Iglesia está llamada a salir de sus paredes y buscar al perdido. Cuando el mensaje permanece fiel a Cristo, hasta un mundo construido con bloques puede convertirse en una puerta para que alguien conozca el amor de Dios.











