Es la segunda cantidad más alta en últimos cinco años
Sandra Rodríguez Nieto / El Diario
Ciudad Juárez– El Gobierno de México entregó en julio 113.8 millones de metros cúbicos (Mm3) de agua a Estados Unidos, cantidad mensual que es la segunda más alta del presente quinquenio del Tratado de 1944, sólo después de la contabilizada en septiembre de 2022, cuando fue de 185.7.
El volumen representa asimismo un marcado aumento con respecto a los 29.9 Mm3 registrados en junio y los 31.9 de mayo, además de ser más que toda el agua enviada en 2024, cuando fueron sólo 91 Mm3.
Con esa asignación, y lo que va de agosto, México subió a 924 Mm3 lo enviado al vecino país durante el presente ciclo de cinco años, o un 43 por ciento de su obligación de pagar dos mil 158.5 Mm3 en ese plazo, que vence en octubre próximo. La Sección Mexicana de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) -con sede en Juárez- no respondió ayer una solicitud de información con respecto a la asignación de julio.
Desde abril pasado, sin embargo, el Gobierno federal anunció que aplicaría “una serie de medidas con el objetivo de mitigar el potencial faltante en las entregas de agua de México hacia al final del ciclo, previendo transferencias de agua inmediatas, así como durante la próxima temporada de lluvias”.
Ciudad Juárez– Esto, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusara a México de estar “robando” el agua que le corresponde a ese país por el Tratado de 1944, que le asigna un tercio de seis ríos mexicanos tributarios del Bravo.
Entre estos, de acuerdo con datos históricos de CILA, uno de los principales contribuyentes es el Conchos, el río más grande de Chihuahua y del cual, también después de la presión de Trump, entregaron más de 60 Mm3, como reportó este medio a inicios de este mes.
Entonces informó también que, en comparación con lo enviado entre octubre y julio pasados por los otros cinco tributarios, los 63 Mm3 del Conchos son la segunda cantidad más alta, sólo rebasada por 270 Mm3 del renglón de “otros” afluentes, en el que, ante la emergencia de la deuda, CILA incluyó al río San Juan, ubicado en Tamaulipas.











