Algunos trabajadores confesaron que las propinas llegan a representar hasta más del doble de su salario; los comensales opinaron que las malas condiciones laborales no deben recaer en ellos
Javier Zambrano
Meseras, meseros y trabajadores de bares y restaurantes en Puebla están en desacuerdo con que las propinas sean voluntarias, pues aseguran que ese ingreso representa entre 20 y más del 100 % de su salario semanal ante los bajos sueldos y la ausencia de prestaciones laborales en el sector. Sin embargo, comensales consideran que las malas condiciones de trabajo no deben trasladarse al consumidor ni convertirse en cobros obligatorios que, en algunos establecimientos, ya derivan en abusos.
Este debate surge luego de que la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) suspendiera la semana pasada el bar Miches y Litros Una y Ya, ubicado sobre la 29 Sur, en la colonia La Paz de la ciudad de Puebla, por cobrar de manera obligatoria un 20 por ciento de propina sin el consentimiento de sus clientes.
María del Socorro Pérez, de 55 años y mesera en un restaurante del zócalo de Puebla, explicó que las propinas son indispensables para cubrir gastos familiares y complementar sus ingresos semanales, ya que llegan a representar hasta el 30 por ciento de sus percepciones.
´¨Las propinas son un ingreso importante porque nos ayudan con los gastos de la familia. En una buena semana representan hasta el 30 por ciento de nuestros ingresos (…) La mayoría del público no sabe que las propinas se distribuyen entre diferentes departamentos. Nosotros repartimos entre el cinco y el ocho por ciento con compañeros de otras áreas¨´
Es una recompensa al esfuerzo
Para María del Socorro, las propinas representan también una recompensa al esfuerzo físico y al trato que se brinda a los clientes, ya que aseguró que el trabajo implica largas jornadas, desgaste físico y presión constante por ofrecer atención de calidad.
En ese sentido, consideró que las disposiciones sobre propinas deberían ser más flexibles en restaurantes y bares, a fin de permitir que los trabajadores puedan recibir un porcentaje justo de acuerdo con el servicio brindado, aunque dejó en claro que no respalda los cobros obligatorios hacia los clientes.
Propinas llegan a ser más que su salario
Una situación similar vive Eduardo Valdez, de 35 años y trabajador de un bar en el Centro Histórico de Puebla, quien aseguró que las propinas incluso pueden representar más del 100 por ciento de su salario semanal.
Aunque reconoció que la legislación busca proteger al consumidor, consideró que debería existir mayor flexibilidad para el sector restaurantero y de bares, debido a las condiciones laborales bajo las que operan muchos trabajadores.
Asimismo, coincidió en que debería existir la posibilidad de establecer porcentajes más accesibles o regulaciones específicas para ciertos establecimientos, siempre privilegiando el acuerdo y el servicio al cliente.
Las propinas prácticamente duplican nuestro sueldo. Nos sustentan aparte del salario y son una ayuda muy importante (…) No estamos tan de acuerdo con que todo sea completamente voluntario. Tenemos salario mínimo y no contamos con prestaciones. Por eso tratamos de dar un mejor servicio para ganar algo extra..comentó.











