De la comparecencia de Maru ante la Fiscalía General de la República, me quedo con el ambiente festivo de rostros sonrientes. ¿Cuánto hace que la oposición no mostraba signos de alegría en eventos públicos que no fuesen los obligados en sus asambleas internas?. Ayer los mostraron Maru Campos, Jorge Romero, Gil Zuarth, Alejandra de la Vega, y en general otros panistas que acompañaron a la gobernadora. Eran los rostros de quienes saben que ganaron la percepción ciudadana contra el “narcopartido” que los sobajó durante años, de quienes recibieron reflectores con cargo a sus adversarios, de quienes estaban extraviados y encontraron camino a destino seguro. Eran los rostros felices de quienes nada deben y tienen mucho que ganar.
Inevitable contrastarlos con la rigidez monótona de Ariadna Montiel durante la fracasada marcha realizada días antes en Chihuahua, la incomodidad casi angustiante de Andrés Manuel López Beltrán, hoy corrido de su cargo en Morena, con las sonrisas forzadas de qué hacemos aquí de Cruz Pérez Cuéllar y Andrea Chávez. El mensaje corporal que mandaron unos y otros es brutalmente contrastante; los panistas en Ciudad de México de campaña ganadora, los morenistas en Ciudad Chihuahua parecían estar en funeral. Recuperen las imágenes de la farsa en Chihuahua y compárenlas con las de la comparecencia frente a la FGR. Esas imágenes dicen más que mil palabras; los perseguidos alegres y sonrientes, los perseguidores entre angustiados y sacados de onda.
¿Porqué de pronto el mundo al revés, si tenemos un régimen para los próximos mil años y una oposición apenas testimonial?. La realidad ha cambiado en el país, los perseguidores persiguen con mentiras, falacias y engaños queriendo convencer a los mexicanos de que vamos muy bien. Que son mentiras las más espantosas verdades; la de un partido formado por pandillas delictivas especializadas en narcotráfico, secuestro, huachicol y saqueo al erario. No pueden taparse con una gobernadora querida en su tierra que tuvo la osadía de plantar cara en territorio enemigo. Usarla como granada de humo para cubrir sus inmundicias es como pensar que un niño puede cambiar de lugar el océano con su pala de arena. No les da.
Insistiré siempre: al perder la narrativa, la demagogia perdió su capacidad manipuladora. Antes su palabra era ley, ahora tomadas con calculada sospecha. Y todavía falta, pronto perderán también la capacidad intimidatoria contra sus adversarios, en ese momento habrán perdido control del gobierno. Los datos que se niegan a ver están frente a ustedes, en la encuesta más reciente de Enkoll, realizada para El País, Claudia Sheinbaum bajó siete puntos de marzo a mayo, por la imputación de Rocha Moya, Inzunza y los otros de Sinaloa. Esta casa la tiene todavía bien calificada, 68 por ciento de aprobación, otras importantes como LatAm Pulse, publicada por Bloomberg, reportaron una aprobación menor al 51 por cinto al mes de abril, tres puntos menos que marzo y una desaprobación de casi el 43 por ciento. ¿Cuáles son sus mediciones? Las de verdad, no de propaganda.
Para gobernantes demagogos que todos los días se miran al espejo colocando los comprados índices de popularidad a modo de número penitenciario, ver que se desploman les resulta aterrador. Este temor explica la feroz batida contra la gobernadora Campos, a quien prescribieron en sólo tres días un citatorio de la FGR, una petición de juicio político ante la Cámara de Diputados y el citatorio ministerial por una ridícula acusación, ya resuelta. Están fuera de si, desesperados al ver que los esfuerzos realizados para recuperar la credibilidad terminan fallando en su contra. Ah, pero se niegan a reconocer la obviedad: el rostro grotesco de un movimiento hecho gobierno que nació, se fortaleció y se apalancó en el poder de la mano con los criminales más grandes del país. Son el “narcopartido”, sus altos miembros sospechosos de ser criminales son regla, no excepción.
Cómo esperan, ingenuos, recuperar la narrativa de su realidad virtual cuando el gobierno más poderoso del mundo tiene indiciados a buena parte de sus élites, si con una sola publicación en medios extranjeros de que habían solicitado la detención de Rocha Moya y los otros nueve, tuvieron para desacomodarlos como si los hubiese sacudido un sismo de alta magnitud. Encima les tienen anunciado que van por otros, váyanle midiendo. Se los dicen todos los días a través de diversas columnas cuyos titulares tienen relaciones con fuentes del Departamento de Estado Norteamericano o la embajada en México. No han podido gestionar con éxito el golpe contra Rocha Moya y ya están anunciando de siguientes Mario Delgado, Américo Villareal y Alfonso Durazo. ¿En serio no se han dado cuenta? el colapso de Morena está en marcha.
Rompeolas
El avieso e impresentable Javier Corral llegó con su granito de arena al intento (ahí quedará, en intento) de linchamiento contra Maru Campos. Dice el Bayo Valenzuela que es una aberración jurídica el citatorio que le hicieron a Maru por el caso de Corral. Tiene razón el fiscal anticorrupción, pero yo diría que es más bien un despropósito de carcajada. En esas andan, no tienen más. Sus infamias se les revertirán, es la ley de los matoncitos valentones cuando los alcanza el destino.
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Hay que reconocer a César Jáuregui, se la jugó yendo a declarar ante una Fiscalía de persecución, consciente de que ahí mismo podían atorarlo y dejarlo preso. Es un paso valioso para el ex fiscal, pero yo tomaría mis precauciones, es más confiable la palabra de una gitana en apuros que la de estos gobernantes asustados.
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La estupidez de los diputados oficialistas que, presurosos, salieron corriendo para llevar a la Cámara de Diputados el oficio donde piden Juicio Político contra la gobernadora Campos. Los muy pendejos sustentaron su petición en una ley proscrita ¡en 2018!. Jajajajaja, lo que ve uno en estos tiempos gloriosos del bienestar. Ariadna los despellejará, hasta para cumplir órdenes son lerdos, mire con las que salen. A redactarlo de nuevo, esta vez -por favor- cuiden que las leyes sean vigentes.











