Maru a comparecer / Linchamiento total / Desafuero a Corral / Ahora se dice secuestrado
EL PLAZO se cumplió y este día por la mañana la gobernadora del estado deberá acudir a la delegación de la Fiscalía General de la República en Ciudad Juárez para declarar sobre la destrucción del narcolaboratorio y la participación de agentes norteamericanos.
La mandataria confirmó ayer por la mañana que sí acudirá al llamado de la FGR en calidad de testigo del “asunto que se investiga”, aunque la notificación presenta inconsistencias legales derivadas del fuero constitucional que protege a la titular del Ejecutivo estatal.
Si la Fiscalía General de la República requiere información sobre ese o cualquier otro tema, tendría que solicitarla mediante oficio y no a través de un citatorio en donde formalmente se le llama como testigo, pero procesalmente se le otorga trato de indiciada, como ya se ha explicado.
Acudir o no hacerlo se ubica entonces en el terreno político y no en el jurídico. Si asiste habrá reacción del régimen y si decide no acudir también la habrá.
Pero además, cualquier escenario podría detonar o escalar la irrupción de la gobernadora en el plano nacional, particularmente rumbo al proceso electoral de 2027, donde una adecuada capitalización política podría debilitar al régimen y, en consecuencia, a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Morena y la presidenta están empeñados en equiparar el caso del narcogobernador y su grupo con el de la gobernadora María Eugenia Campos Galván, aunque saben que ambos asuntos son diametralmente opuestos.
Dicho de otra manera, no pueden continuar protegiendo a personajes procesados por narcoterrorismo en los Estados Unidos, sobre quienes incluso existen fichas rojas internacionales, mientras intentan colocar en el mismo plano el caso de la gobernadora de Chihuahua. Saben que políticamente no les alcanzará, pero necesitan mantener el discurso ante el llamado “pueblo bueno”, por lo que la matraca continuará.
POR CIERTO, la gobernadora Campos Galván sugirió que, ya entrados en el tema de los fueros, Morena debería desaforar al exgobernador y hoy senador morenista Javier Corral Jurado.
Corral enfrenta una o varias órdenes de aprehensión y ahí sí procedería el retiro del fuero constitucional para que responda ante la justicia de Chihuahua, aunque la propia mandataria advirtió que eso no sucederá.
Hay que recordar que Morena y el entonces fiscal de la Ciudad de México, Ulises Lara López, durante el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo, evitaron que el exgobernador fuera detenido.
Posteriormente, Morena le obsequió una candidatura plurinominal al Senado y se negó a entregarlo a la Fiscalía Anticorrupción. Después llegó el fuero constitucional y el exmandatario se convirtió prácticamente en intocable.
POR LA tarde-noche de ayer la gobernadora publicó en sus redes sociales que recibió otra notificación por parte de la FGR relacionada con una nueva denuncia en su contra.
El denunciante, según reveló la propia mandataria, es el exgobernador panista y ahora senador morenista Javier Corral Jurado.
El episodio señalado corresponde al fallido arresto de Corral en la Ciudad de México, donde nuevamente Ulises Lara López y un grupo de agentes ministeriales capitalinos impidieron que fuera detenido por elementos de Chihuahua.
No hay duda de que la Fiscalía General de la República mantiene un linchamiento político contra la gobernadora Campos Galván, en una clara lógica de venganza, donde incluso se fabrican versiones de supuestos secuestros y donde la Fiscalía se ha convertido en el brazo golpeador del régimen.











