Ojinaga Chih.- En un mundo cada vez más acelerado, es fácil perder de vista lo que realmente importa: nuestra relación con Dios y la comunidad que construimos con otros creyentes.
Es por eso que los encuentros de varones están ganando relevancia como espacios clave para el crecimiento espiritual y personal.
Estos eventos no solo ofrecen la oportunidad de aprender y compartir, sino también de fortalecer lazos entre hermanos en la fe, dijeron de manera paralela Vázquez y Ríos ante hombres de la Iglesia Restaurador el pasado sábado.
El valor de este tipo de encuentros radica en que crean un ambiente propicio para el crecimiento integral: fortalecen nuestra fe, promueven la unidad y nos desafían a llevar lo aprendido a nuestras familias e Iglesia. Son una fuente de motivación para replicar estas experiencias en nuestras propias casas, y animar a otros hombres con el mensaje de salvación y vida eterna.











