Los mayores impactos provinieron de comidas en restaurantes, bistec y carne molida de res, así como la leche pasteurizada, informó el Inegi
Juan Luis Ramos / El Sol de México
El precio de la canasta básica alimentaria en las ciudades del país tuvo un incremento de 4.1 por ciento a tasa anual en el mes de agosto, lo que estuvo por arriba de la inflación general en dicho mes, que fue de 3.6 por ciento, reportó este jueves el Inegi.
De acuerdo con el reporte de Líneas de Pobreza del octavo mes del año, el precio de la canasta básica en el ámbito urbano ligó dos meses creciendo por arriba de la inflación.
En el ámbito rural, el conjunto de los alimentos y bebidas que satisfacen las necesidades nutricionales y energéticas de la población tuvo un alza en su precio de 2.8 por ciento anual durante agosto, con lo que moderó ligeramente su crecimiento en comparación con el mes previo.
Según el reporte del Inegi, el alza en los alimentos consumidos fuera del hogar, así como en la carne de res, fueron los factores que más influyeron en el incremento del valor de la canasta básica durante el periodo de referencia.
En el ámbito rural, los mayores impactos provinieron de comidas en restaurantes, bistec y carne molida de res. En el urbano, destacaron los mismos elementos además de la leche pasteurizada.
Respecto a las líneas de pobreza por ingresos, que incluyentanto la canasta alimentaria como la no alimentaria, el aumento anual fue de 2.9 por ciento en zonas rurales y 3.4 por ciento en urbanas, ambos menores al ritmo de la inflación general.
La incidencia más alta, en ambos casos, provino de los alimentos, aunque el reporte del Inegi señaló que también influyeron rubros de educación, cultura y recreación, así como cuidados personales.
El Inegi detalló que este indicador ofrece un referente monetario para determinar si los ingresos de la población permiten cubrir necesidades básicas de alimentación y servicios, además de que son el umbral para medir la pobreza multidimensional en México.










