Amárrenlo. Se nos está yendo.
El involuntario sketch que interpreta casi a diario, me recuerda “La Carabina de Ambrosio”. Expresión usada para señalar un objeto inútil, que no sirve o que no cumple con su propósito; quizá por ese mote jocoso se utilizó como título de un programa cómico-musical emitido por Televisa allá entre 1978 y 1987; en él salía, entre otros, un personaje singular: la Pájara Peggy: Una pájara adolescente, color amarillo, que admira hasta el delirio a un cantante y que, con los brazos abiertos, en minifalda y dando saltitos en uno y otro pie, chillaba su icónica frase: “¡Sí, que sí! ¡Dame un beso y un abrazo! ¡Dame un beso y un abrazo!”.
Pues bien, así me imaginé a Santiago de la Peña, dando brinquitos todo entusiasmadote, chillando: ¡Sí, que sí! ¡Dame un beso y un abrazo! ¡Dame un beso y un abrazo!… pidiéndoselo al PAN y a los panistas; rogándonos que olvidemos su pasado priísta de hueso colorado, sus feroces desplantes desde la Secretaría General, sus errores mayúsculos, su perdurable olvido del PAN y los panistas en el ejercicio de su función.
La travesía, ¿la alienación?, empezó el pasado 1.º de octubre, cuando afirmó estar “puesto para lo que sea y para lo que venga”; y que considera positivo que el PAN “se abra a posibles candidatos externos con perfiles idóneos”.[1] Días después —en franca contradicción—, agregó que no veía en el PAN un proceso interno en marcha, que respetaba su dinámica, que su posición obedecía a la responsabilidad que ocupa, que reconocía la separación entre su encargo y la vida partidista, que es secretario general, que está 100% enfocado en su trabajo, que quien está en la administración pública debe estar concentrado en eso, que no es el momento para hablar esos temas y que “mantendría distancia de la contienda interna del PAN”.[1]
El 20 del mismo mes expresamente dijo que no se afiliaría al PAN.[2]
¡Ah!, pero el 21, pasándose por el arco del triunfo sus declaraciones previas, otra vez contradictorio, en una reunión con periodistas exclamó: “Que sí y mil veces sí está interesado en ser presidente municipal, aclarando que su vía única es el trabajo que realice al frente de la Secretaría General”[3] —ahí fue cuando me acordé de la Pájara Peggy—.
En consecuencia, ya encarrerado, el 23 del mismo mes y en plan loco de atar —valiéndole mádere sus afirmaciones previas, su posición, la responsabilidad que ocupa, la separación entre su cargo y la vida partidista, su trabajo, su concentración, etc.—, manifestó que sí se registraría como aspirante en el proceso interno del PAN (si bien, no reveló el cargo al que aspira) y que “la mejor carta de presentación de cualquier aspirante son los resultados obtenidos en su función actual”.[4] Lo que me deja tranquilo, por cierto (a eso volveré otro día).
El sábado 25, todavía sin aclarar a dónde es que quiere ir a hacer el ridículo, empezó a repartir camisetas.[5] Es decir, el angelito no ha indicado con claridad a qué se registraría como aspirante.[6] ¿Captan? Ni siquiera tiene claro el proyecto. No sabemos si aspira a ser regidor, síndico, diputado local, federal, alcalde o gobernador. ¿Por qué? Misterio. No obstante, de tener un interés auténtico, genuino, tendría claros la ruta, el proyecto y los medios necesarios para alcanzar sus objetivos. Resulta indiscutible que a Santiago lo habita una ambición pelona (o frentona, o semicalva… y fea), no una legítima aspiración.
Ahora que si sí está hablando en serio, que honre su palabra y respete la dinámica al interior del PAN, que reconozca la separación entre su encar go y la vida partidista y que deje su posición actual; o bien que se concentre en ella al 100%. Es decir, o se ocupa de los asuntos por los que le pagan o pide licencia y empieza a hacer una labor partidista en serio, convenciendo a la militancia de la sinceridad de sus intenciones (¡Sí, que sí! ¡Dame un beso y un abrazo! ¡Dame un beso y un abrazo!); porque si resulta que lo eligen en un tour de force alentado desde el gobierno o la dirigencia partidista, mal empezamos con este asunto del relanzamiento.
Difícil el camino de Santiago.
Contácteme a través de mi correo electrónico o sígame en los medios que gentilmente me publican, en Facebook o también en mi blog: https://unareflexionpersonal.wordpress.com/
Luis Villegas Montes.
luvimo6608@gmail.com, luvimo6614@hotmail.com












