*Santiago 2:17 — “Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.”
Ojinaga Chih.- El pastor Ismael Velásquez, de la Iglesia Tierra Prometida dijo ayer que una fe superficial es aquella que se limita a prácticas religiosas externas o a un conocimiento intelectual de la fe, sin una verdadera transformación interna ni un compromiso profundo con los valores y principios religiosos. En esencia, es una fe que no llega al corazón ni transforma la vida de la persona.
Pero también la «fe intelectual» se refiere a creer en la existencia de Dios o en ciertas doctrinas religiosas, pero sin una transformación interna o un compromiso con la práctica religiosa. Es la diferencia entre simplemente asentir a una verdad religiosa y vivirla. Algunas personas pueden creer en Dios intelectualmente, pero no obedecer sus mandamientos ni buscar una relación personal con señalo Velázquez
Así mismo la fe emocional, a menudo entendida como la confianza o creencia basada en sentimientos o impresiones subjetivas, puede ser diferente de la fe intelectual o racional. Mientras que la fe puede involucrar emociones, no debe ser reducida a ellas.
La fe auténtica va más allá de las emociones y se relaciona con una decisión consciente de creer y actuar basado en esa creencia, incluso cuando los sentimientos no son favorables.
Por último el hermano Velázquez, menciono que la fe genuina es una creencia profunda y auténtica que va más allá de una simple aceptación intelectual de ideas religiosas. Se caracteriza por una relación personal y transformadora con Dios, manifestada en acciones, confianza, obediencia y amor. Implica un conocimiento de la Palabra de Dios, la Biblia, y aplicarla a la vida diaria.










