La cerveza y el licor pueden ser a prueba de una recesión, pero ciertamente no son a prueba de aranceles.
Si el presidente electo Donald Trump sigue adelante con sus propuestas de imponer un arancel del 25% a todos los artículos procedentes de Canadá y México, el resultado sería una dura penalización para algunas de las bebidas favoritas de Estados Unidos, por no hablar de la marca de cerveza número 1 del país: Modelo.
Algunos comerciantes han empezado a hacer acopio de productos populares – en concreto, tequila, que sólo puede fabricarse en México – y a tomar otras medidas para evitar posibles aumentos de precios.
Sin embargo, líderes del sector y analistas afirman que, al final, los consumidores tendrán que pagar más.
«Muchas de esas compañías, sobre todo las más pequeñas, no tienen más remedio que repercutir esos costos», dijo Dave Williams, presidente de Bump Williams Consulting, que presta servicios de consultoría y análisis al sector de las bebidas alcohólicas.











