Con la conclusión del proceso de elección de presidentes seccionales de Morena en Ojinaga, quedó conformada una estructura de 28 seccionales, lo que marca una nueva etapa en la organización territorial del partido a nivel local.
BM Radio Ojinaga
Un elemento relevante de este proceso es la incorporación de nueva militancia, lo que permitió la conformación de presidencias seccionales integradas, en su mayoría, por perfiles que ahora tienen el reto de demostrar capacidad de trabajo, operación política y resultados en campo. Para muchos de ellos, esta es una primera oportunidad de asumir una responsabilidad directa dentro de la estructura partidista.
Sin embargo, el reacomodo también deja preguntas abiertas sobre la participación y el peso real de otros grupos internos, particularmente aquellos identificados con liderazgos estatales o regionales, como el grupo vinculado a Andrea Chávez. Su ausencia o presencia limitada en la conformación de las seccionales podría interpretarse como una pérdida de influencia en la operación local, o bien como una decisión estratégica de no involucrarse directamente en este proceso específico.
Este escenario sugiere que, al menos en Ojinaga, Morena está apostando por renovar su base territorial, priorizando perfiles locales sobre estructuras tradicionales o alineamientos externos. No obstante, el verdadero balance se verá en el corto y mediano plazo, cuando estas 28 seccionales tengan que movilizar estructura, defender el voto y construir presencia social, especialmente rumbo a los próximos procesos electorales.
En síntesis, Morena en Ojinaga entra en una etapa de reconfiguración interna, donde la nueva sangre tiene la palabra, y donde los grupos que no lograron posicionarse deberán decidir si se suman al trabajo territorial o quedan al margen de las decisiones locales.











