¿Amor verdadero o una estafa romance? Conoce las señales de alerta y descubre cómo protegerte si alguien que conociste en internet te pide dinero.
Si comienzas a hablar con alguien en redes sociales y, poco a poco, el cariño entre ambos empieza a crecer, ten cuidado. Esa persona podría no ser quien dice ser y detrás de una aparente relación amorosa podría existir una estafa romance.
Este tipo de fraude puede ocurrir en cualquier espacio digital que permita la interacción entre personas, pero es frecuente en aplicaciones de citas, redes sociales y plataformas de mensajería privada. El objetivo es crear una relación sentimental para ganarse la confianza de la víctima y, posteriormente, pedirle dinero, información bancaria o incluso convencerla de adquirir deudas.
En el primer contacto con la víctima, el estafador suele mostrarse muy afectuoso, interesado y atento hasta conseguir que la otra persona confíe en él.
Una vez que establece esa confianza, comienza a abordar temas más serios, como una relación amorosa o un futuro juntos, mientras comparte historias personales o situaciones difíciles para despertar empatía y fortalecer el vínculo emocional.
Cuando la confianza comienza a crecer, puede llevar la conversación hacia temas más serios, como una relación amorosa o un futuro juntos. También puede compartir historias personales o situaciones difíciles con el objetivo de generar empatía y fortalecer el vínculo emocional.
Después llega una emergencia como un viaje, un problema u otra situación urgente que, según el estafador, requiere dinero de inmediato. En ese momento puede pedir una transferencia, datos bancarios o cualquier otro recurso económico.
¿Cómo evitar una estafa romántica?
No siempre es fácil identificar a un estafador, especialmente cuando ya existe un vínculo emocional. Por ello, es importante mantener la precaución durante las primeras etapas de una relación digital.
Para lograrlo, te recomendamos:
- No abandones la página o plataforma donde comenzó la conversación hasta que hayas conocido a la persona o estés listo para hacerlo.
- No des por sentado que una persona es de confianza. Los estafadores románticos suelen crear perfiles falsos en sitios web y aplicaciones de citas.
- Busca el nombre de la persona en internet y compara los resultados con la información de sus perfiles.
- Realiza una búsqueda inversa de imágenes para comprobar si sus fotografías aparecen en otros lugares asociadas con información diferente.
- Desconfía de mensajes excesivamente halagadores.
- Haz preguntas y presta atención a posibles contradicciones en las historias que comparte.
- Si tienes dudas, pide consejo a un familiar o amigo.
- Propón conocerse en persona. Si la otra persona presenta constantes excusas para evitar el encuentro, puede ser una señal de alerta.
- Intenta realizar una videollamada. Si se niega, podría tratarse de un estafador.
- No envíes dinero ni compartas información financiera con una persona que no conoces.
- No confíes en enlaces ni descargas que te envíe una persona con la que mantienes una relación únicamente digital, ya que podrían estar relacionados con un fraude.
Si crees que estás siendo víctima de una estafa romántica, no envíes más dinero y conserva toda la información relacionada con el contacto. Además, puedes reportar la cuenta, informar a tu banco en caso de que hayas realizado alguna transferencia y buscar apoyo emocional.
¿Cómo afectan las estafas románticas a las víctimas?
Una estafa romance no termina necesariamente cuando el delincuente desaparece. El problema es que no solo se pierde dinero: también puede perderse una relación que la víctima creía real.
Por ello, el impacto en la víctima puede dividirse en tres categorías:
- Impacto emocional: la persona puede enfrentar vergüenza, culpa, pérdida de confianza y el dolor de descubrir que una relación que consideraba real era un engaño.
- Impacto financiero: algunas víctimas pueden perder sus ahorros, adquirir deudas, solicitar préstamos, vender propiedades o entregar otros bienes.
- Impacto social y físico: el aislamiento familiar, el estrés, la ansiedad y la depresión pueden afectar las relaciones personales y el bienestar de la víctima.
Por ello, si alguien que conociste en internet te pide dinero, evita conocerte o se niega a realizar videollamadas, tómalo como una señal de alerta.











