Ojinaga Chih.- Moisés y la zarza ardiente es un episodio bíblico en Éxodo 3, donde Moisés se encuentra pastoreando el rebaño de su suegro y ve una zarza ardiente que no se consume. Dios le habla desde la zarza, revelando su nombre como «YO SOY» y encargando a Moisés la misión de liberar a los israelitas de Egipto, entre otros conceptos que dijo ayer el Pastor Daniel Ramírez, durante su mensaje en la Iglesia El Restaurador.
Mientras pastoreaba las ovejas de su suegro, Moisés vio una zarza ardiente que no se consumía. Curioso, se acercó a la zarza, pero Dios (Yahvé) lo llamó desde dentro. Yahvé le dijo a Moisés que se quitara las sandalias, pues estaba en tierra santa.

Moisés nos muestra que Dios puede alcanzarnos dondequiera que estemos y a quien Él elija, Dios puede realizar lo simple y lo extraordinario, por sí mismo y a través de su pueblo. Moisés se topó con obstáculos, algunos predeterminados, otros creados por él mismo a través de sus dudas. En todos los casos, Dios lo ayudó, agrego Ramírez.











