El equipo mexicano que jugó el Mundial de 1994 es catalogado como el mejor de las últimas décadas, ya que dejó un legado importante
Alejandra Benítez y Édgar Contreras/Agencia Reforma
Ciudad de México.- La Selección Nacional que jugó el Mundial de Estados Unidos 1994 es catalogada por muchos como la mejor de las últimas décadas y aunque no pasó de Octavos de Final, dejó un legado importante para las futuras generaciones: liderazgo, calidad, amor a la camiseta y una nueva mentalidad.
La mayoría de los jugadores que integraron el equipo que dirigió Miguel Mejía Barón, siguen ligados al futbol, como entrenadores, directivos y analistas. Levantan la voz y cuestionan las decisiones de los hombres de pantalón largo, tal y como lo hicieron cuando defendieron la camiseta del Tricolor.
Esta generación tomó conciencia de clase cuando en 1993 puso en jaque a los directivos del futbol nacional al amenazarlos con no ir a la Copa América, si no desaparecía el Draft.
«Se vivió una época dorada del futbol mexicano, hablamos de 1993 a 1996, siento que pudimos haber conseguido algo importante y no se logró, pero esta Selección dejó un buen sabor», explicó el ex goleador Hugo Sánchez.
El Tricolor de Mejía Barón se ganó el respeto de la afición porque en cada partido dejaba el alma en la cancha y el liderazgo de cada jugador se notaba.
«El legado de esa generación se va haciendo más importante porque las nuevas generaciones se han vuelto poco protagónicas, sobre todo en el tema mediático y de liderazgo», explicó el ex portero, Félix Fernández.
«Esa Selección dejó un buen recuerdo porque hay un parteaguas y muchos de los integrantes pasan a ser personas importantes en el futbol mexicano como técnicos, directivos, analistas. Se logra destapar la capacidad que tenía el futbolista mexicano para enfrentar a cualquier Selección del mundo».
Los integrantes de este representativo coinciden que la mano de César Luis Menotti fue clave para cambiar la mentalidad del jugador mexicano y Mejía Barón no se peleó ni borró estos preceptos, ya que siguió con la inercia que dejó el entrenador argentino para que el equipo creciera.
«Ese estilo de juego que puso Miguel se veía como el de Arrigo Sacchi, haciendo esa presión alta que hizo que el equipo mexicano luciera mucho y para mí ha sido la Selección que mejor ha jugado al futbol», detalló Hugo Sánchez.
Por el futbol que desplegaban, Alberto García Aspe, volante del Tricolor de 1994, dijo que merecían haber llegado más lejos y por eso, sin importar el tiempo que pasó, la gente los tiene presentes.
«Ya son 30 años y la gente sigue recordando a esa Selección con un gran cariño, se me hace increíble que nos recuerden con tanto cariño, eso es lo que uno se lleva como jugador», detalló.











