Reflexión semanal
Un mundo agonízate con tantas cosas que día a día lo agobian como, virus, guerras, hambruna, injusticia, violencia, desigualdad, pobreza, avaricia, muerte etc. necesita no solamente de buenos discursos políticos, de calificaciones y descalificaciones de los partidos oponentes. Necesita experimentar y vivir el poder del amor del amor de Dios. Necesita no una celebración religiosa de la resurrección, necesita experimentar y vivir el poder de la resurrección de Cristo. Solo así los sueños y la esperanza de un mejor país será realidad. El gozo y la paz que sean perdido, con Él resucitan. El ánimo y las fuerzas para seguir adelante que habían muerto, con Cristo resucitan. ¿Puedes creer esto? No se trata de algo emocional, se trata de fe, fe verdadera en Dios es lo que el país necesita.
Si acaso un muerto resucita, alguien debe hacer algo por él. Del mismo modo, un mundo que muere lentamente día a día, solo Dios puede hacer algo por él. Hay mucha gente, con las mejores intenciones, y los mejores deseos tratando de resucitar al mundo, tratando de resucitarse a sí mismos, tratando de dar auxilio a un mundo que fenece, pero eso es imposible por sí mismos. Necesitamos el poder del amor y la resurrección de Cristo.
Tratan por si solos de resucitar los sueños, la esperanza, la paz, el gozo, la justicia etc. es verdaderamente algo, muy difícil de poder lograr. La verdadera resurrección de cualquier aspecto de la vida, es un acto de Dios, así como la resurrección de Cristo fue un acto divino. Así que bien haremos en empezar a poner en verdad, nuestra fe y esperanza en el Dios que levantó al Señor, y también puede levantar a este mundo caído. Ahora, si puedes creer esto, que Cristo ha resucitado, es fácil creer los demás milagros de Cristo, y es fácil creer que Él puede resucitar los sueños, las esperanzas, la paz, la seguridad, el país en sí mismo. Es fácil creer que él puede hacer uno y mil milagros para tener un mundo mejor. La realidad es que siempre es posible creer bajo cualquier circunstancia de la vida.
La vida cambia en un segundo de fe, tu vida cambia en un momento de fe, tu vida cambia en un momento donde tú crees que todo es posible. Porque, lo que te pone en el lado del destino de Dios para tu vida, es que, por un instante, te atrevas a creer que todo es posible, que puedas creer que algo puede cambiar en tu vida. En el creer tenemos gozo y paz “…Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo….” (Ro. 15:13) Por creer podemos ver la gloria de Dios: “…Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?..” (Ju. 11:40) Por creer todas las cosas pueden ser posibles: “…Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible…” (Mr. 9:23) Nada es imposible para Dios, ¿puedes crees esto? No mires el estado actual de las cosas, la situación del país, ni la situación que te rodea, ni mucho menos mires tu pasado. Mira más allá, mira hacia la cruz, mira a Cristo.
Estimado lector crea en Dios, sea feliz en este mundo y un día vaya al cielo











