Ojinaga Chih.- El sufrimiento forma parte de nuestra vida terrenal. Lo alejamos, nos quejamos cuando llama a nuestra puerta. En estos momentos insostenibles, la Biblia puede ayudarnos a comprender mejor el misterio de nuestra prueba y a superarla.
El pastor Joel Moreno Ponce, ministro titular de la primera Iglesia Bautista “El Calvario” se manejó en su sermón dominical de ayer bajo los tres puntos siguientes.
Introducción. Este salmo es uno de los más citados y conocidos. Algunos lo citan antes de dormir. Otros al salir de viaje y acompaña a todos aquellos antes de morir. Veamos 3 enseñanzas
1) dependencia somos ovejas dependientes 100% del pastor. Una o deja no puede hacer nada sin un pastor
2) provisión. Una oveja confía en que nada la va a faltar
3) descanso. En lugares de delicados pastos nos hace descansar
Conclusión. La oveja es pasiva. Toda la acción la ejerce el pastor.
JEHOVA ES NUESTRO PASTOR
En ciertos momentos de nuestras vidas, cuando se acumulan decepciones, relaciones difíciles con los que amamos, fracasos personales o problemas de salud, nos podemos desanimar por completo. A veces es el comienzo de una verdadera depresión, que requiere atención médica (¡no sólo les sucede a los demás!). Pero la mayoría de las veces, se trata de una prueba pasajera. ¿Cómo volver a la normalidad? ¿Cómo recuperar la confianza? Los salmos nos abren un camino para salir de la noche.
Cuando Dios parece estar tan lejos que casi dudamos de su existencia, nos sentimos tentados a abandonar la oración. Pensamos que la oración sólo es buena si desbordamos de amor y de gratitud… y cuando nuestro corazón está triste, ya no oramos porque sólo nos llegan palabras amargas a los labios.
¿Y qué? ¿Por qué no decirle nuestra amargura al Señor? ¿Cómo podría «convertir nuestro lamento en júbilo y nuestro luto en un vestido de fiesta» (Salmo 30) si nos apartamos de Él? La Biblia está llena de estos gritos de desamparo y angustia. ¿No gritó el propio Jesús antes de morir: «Padre, ¿por qué me has abandonado?»










