Por Agencia Reforma
Monreal aclaró que desde hace más de un año había decidido «no interferir» en las decisiones internas de Morena.
Ciudad de México.- En medio de la incertidumbre que prevalece por el curso que pueda tomar la elección de la dirigencia en Morena, el senador Ricardo Monreal advirtió que no es aconsejable adelantar decisiones políticas.
«La sociedad espera la unidad de Morena: es demasiado pronto para intentar adelantar decisiones políticas», planteó en entrevista.
Desde la perspectiva del coordinador de la bancada morenista, es necesario formular un llamado a la cordura y prudencia y cerrar filas con el Presidente de la República.
A juicio del legislador zacatecano, a quien surja como presidente de Morena, debe precederle un amplio consenso y una decisión de la mayoría.
«Requerimos todos actuar con altura de miras y cerrar filas con el Presidente de la República en este trance tan complicado», expresó respecto a la polarización que existe dentro del partido.
Según dijo, respeta tanto a Porfirio Muñoz Ledo como a Mario Delgado; a Yeidckol Polevnsky como a Gibrán y a Citlalli Hernández, candidatos a la dirigencia morenista.
«La mejor forma de ayudarle al Presidente a continuar con la transformación del régimen es con nuestro comportamiento maduro», ponderó.
Monreal aclaró que desde hace más de un año había decidido «no interferir» en las decisiones internas de Morena.
Entre tanto, entre los integrantes del grupo parlamentario mayoritario circuló un análisis relacionado con el proyecto de sentencia que se difundió anoche en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, orientado a tirar la elección de la dirigencia de Morena.
El análisis sostiene que ese proyecto es incongruente con lo decidido por la propia Sala Superior del tribunal, amén de que «jamás ha anulado una elección a medio proceso».
«Resulta increíble que la propuesta sea tan incongruente con los criterios adoptados por la propia Sala Superior, reconocidos por el propio proyecto, y sólo pretender excusarse señalando que ello no implicó la validación de las casas encuestadoras, así como los elementos de carácter técnico que integraban la metodología para la aplicación de las encuestas, situación que en primer lugar, en todo el proyecto no se explica que esté mal», se lee en el análisis.
«Sin embargo, en primer lugar, el proyecto es incorrecto porque no es válido calificar y jamás se ha hecho: que a la mitad de un proceso, la Sala Superior revise y anule toda una elección, pues eso debe ser sólo en la etapa final».
El análisis establece que «actualmente, no es oportuno revisar las reglas de la elección, porque: Esa fase ya pasó; ya fueron validadas por la misma Sala en el juicio citado; y estamos frente a una situación de reglas extraordinarias, reconocida por la misma Sala, porque era urgente renovar».











