Jáuregui con prisión preventiva / Hoy audiencia estatal / Las cartas a Santa / Rigss se suma
EN LA AUDIENCIA inicial celebrada ayer en el penal del Altiplano, el exfiscal César Jáuregui Moreno recibió prisión preventiva oficiosa por orden del juez federal que libró la orden de aprehensión en su contra por el presunto delito de traición a la patria.
La audiencia se prolongó durante cuatro horas y continuará el próximo sábado a las 10 de la mañana, cuando se determinará si es vinculado a proceso. Por lo adelantado por la Fiscalía General de la República (FGR), que asegura contar con 130 elementos para sostener la existencia del delito, el escenario no parece sencillo para el exfuncionario.
Sin embargo, los abogados de Jáuregui Moreno salieron a dar la cara en Chihuahua y aseguraron, durante una rueda de prensa, que el Ministerio Público Federal no acreditó que se haya cometido el delito que se le imputa.
La defensa argumentará el sábado que su representado desconocía la participación de los agentes de la CIA en el operativo mediante el cual se aseguró y posteriormente se desmanteló el mega laboratorio de drogas sintéticas de El Pinal. Ahí está el centro de la acusación y el punto que deberá esclarecerse: si el exfiscal conocía o no la intervención de los agentes estadounidenses y cuál fue su participación en los hechos.
Por lo pronto, Jáuregui Moreno enfrenta prisión preventiva oficiosa, una medida que, en los hechos, significa que primero se priva de la libertad al imputado y después continúa la discusión judicial sobre su responsabilidad.
El problema para el exfiscal no termina con la audiencia del sábado, pues existe la posibilidad de que aparezcan otras carpetas de investigación y órdenes de aprehensión, como lo ha anticipado la propia presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. El verdadero riesgo podría estar no solamente en la acusación actual, sino en lo que venga después. Al concluir la audiencia podrían conocerse nuevas acciones judiciales, aunque por ahora no queda más que esperar y evitar adelantar conclusiones.
En cuanto al proceso local, programado para este jueves a las 10 de la mañana, en el que Jáuregui comparecería mediante videollamada, habrá que ver qué determinación toma el juzgado.
Una de las posibilidades que se menciona es el sobreseimiento, figura jurídica que pone fin al proceso penal cuando se actualizan las condiciones legales para ello. El asunto dependerá de las decisiones de la Fiscalía estatal y de los argumentos de la defensa. Lo que sí deberá aclararse es cómo se coordinarán ambos procedimientos, uno federal y otro local, para determinar sus alcances y evitar confusiones sobre la situación jurídica del exfiscal.
POR LO PRONTO, el caso Jáuregui ya rebasó los tribunales y comenzó a mover las piezas del PAN. Sus seguidores anunciaron la integración de una mesa de trabajo en la que participarían las dirigencias estatal y nacional, además de una representación del grupo que respalda al exfiscal. Incluso adelantaron que el dirigente nacional panista, Jorge Romero, podría estar en Chihuahua el viernes o el sábado para encabezar una primera reunión.
La intención, según sus promotores, es buscar la libertad de Jáuregui y mantener en pausa el proceso de selección del candidato a la alcaldía de Chihuahua hasta que exista una definición judicial.
La solidaridad política con el exfiscal es entendible, pero una cosa es cerrar filas y otra muy distinta tener capacidad para modificar una decisión judicial. Ni la dirigencia estatal ni la nacional del PAN pueden ordenar la libertad de Jáuregui; esa determinación corresponde a las autoridades jurisdiccionales.
Si los panistas quieren respaldarlo, tendrán que hacerlo dentro de los cauces legales y sin confundir la defensa política con la estrategia jurídica. Mientras tanto, congelar o condicionar la selección de su candidato a la alcaldía también puede tener consecuencias en la organización interna del partido.
El expediente está en manos de los jueces y será ahí donde se definirá la situación del exfiscal.
EN MORENA, las coordinaciones para la defensa municipal de la Cuarta Transformación siguen sumando aspirantes y ayer tocó el turno al regidor Miguel Riggs Baeza, quien formalizó su registro para buscar la candidatura a la alcaldía de Chihuahua.
Riggs tiene una trayectoria política que ha pasado por distintas siglas: de origen panista, después buscó la presidencia municipal por Movimiento Ciudadano y ahora pretende competir bajo las banderas de Morena.
La política da vueltas y los cambios de camiseta ya no sorprenden a nadie, aunque cada aspirante tendrá que explicar qué representa y qué ofrece más allá del partido que hoy lo cobija.
Con su registro, Riggs se suma a una lista en la que aparecen el profesor Martín Chaparro, uno de los perfiles con trayectoria histórica dentro de Morena; la diputada local Brenda Ríos y el empresario Sahir Rentería.
Se trata de aspirantes con recorridos y respaldos distintos, pero todos con el mismo objetivo: colocarse en la ruta hacia la candidatura por la capital para la elección de 2027. La competencia apenas toma forma y todavía falta conocer si los registros se mantendrán como están o si alguno terminará por declinar, negociar o sumarse a otro proyecto.
En la lista podría aparecer también Héctor Ochoa, siempre y cuando mantenga su intención de participar. Ochoa fue comunicador durante la administración del priista Javier Garfio y hace unas semanas renunció a una coordinación estatal de la Secretaría de Economía, dependencia vinculada políticamente con Marcelo Ebrard. Su eventual incorporación ampliaría todavía más el abanico de perfiles que buscan abrirse paso en Morena, aunque su registro no está confirmado.
Por ahora, la baraja de aspirantes a la alcaldía de Chihuahua comienza a tomar forma, con militantes de origen morenista y personajes que llegaron desde otras fuerzas políticas











