Una muerte anunciada…
La detención de César Jáuregui…
La detención de César Gustavo Jáuregui Moreno, se comió por competo la agenda política y los chats de chirinola grilla en la entidad, de todo se pudo leer durante todo el fin de semana en esos watts de expertos en todo, desde los que se rasgaban las vestiduras y decían que esa detención es entregar el estado a Morena, los que metían las manos al fuego por la inocencia del ex Fiscal General del Estado y claro, los que aseguran que esa detención es el más grande error político de la Gobers Marus y que es ella la que sigue como posible detenida y no faltaron los que festejaron y empezaron a señalar supuestos arreglos de Jáuregui con los “malos”.
De entrada habrá que decir que aquel trágico accidente en la sierra, tras la ubicación del narcolaboratorio en el Pinal, municipio de Morelos, fue solo un trágico evento que dejó al descubierto toda una serie de errores cometidos por el ese entonces Fiscal General del Estado, quien cometió una seguidilla de errores en sus declaraciones sobre el accidente y la presencia de los agentes de la CIA.
En pocas palabras, se puede decir que “César quiso jugar mas que el balón”, expresión que usaban hace algunos años los entrenadores cuando regañaban a un jugador que se “volvía loco” queriendo hacer jugadas de fantasía y que solo los llevaba a cometer errores garrafales en contra del equipo.
Pero el error no fue el accidente, César cometió varios errores antes de ese accidente y que hoy quedan al descubierto en la audiencia inicial que se le sigue.
Primero, la presencia de esos agentes se le señala es de semanas antes y con visitas permanentes a la Fiscalía General del Estado, donde eran atendidos por diversos elementos, sin atender los protocolos debidos de notificación a la autoridad federal, ni a la propia Gobernadora del Estado.
Dos, es sumamente sospechoso que no exista una carpeta de investigación sobre el narcolaboratorio en cuestión y la autoridad federal señala que ellos fueron informados de ultima hora del operativo. Sobre ese punto, la no existencia de carpetas de investigación genera mil y un sospechas sobre quienes le dieron a Jáuregui la ubicación de ese narcolaboratorio y con que intenciones y es un asunto que en la carpeta de investigación de la FGR si está marcado con rojo, pues ellos tienen una línea de investigación sobre presuntos nexos, que puede darle un vuelco completo a la historia.
Ahora bien, hay quienes señalan que esta detención afecta el proceso electoral y que le allana el camino a Morena, pues “el rompimiento” dentro del PAN, “ese más que evidente” y que eso los debilita.
Quienes señalan eso, al parecer se les olvidan otros procesos internos del PAN que pasaron por rompimientos y escándalos sumamente vistosos y que luego no pasó nada.
Ejemplos hay varios, como aquel proceso interno que casi terminó a golpes en el Rodrigo M. Quevedo, cuando Javier Corral y Jefrrey Jones le ganaron la senaduría a Ramón “El Cholo” Galindo y que luego los galindistas encabezados por “Pilo” Galindo tomaron las instalaciones del Comité Estatal del PAN y secuestraron por varios días a Memo Luján, en aquel entonces presidente estatal del se partido y a destacados miembros del Consejo Estatal. Y al final, no pasó nada y Corral y Jefrrey ganaron la senaduría en la elección de Vicente Fox.
La elección interna de Juan Blanco, como candidato a la alcaldía que empezó con cuatro o cinco aspirantes y al final todos terminaron por declinar, por cierto no por las buenas y eso origina que la asamblea donde se ratificaría a Juan como candidato, se suspendiera por falta de quórum y al final no pasó nada y Juan ganó la elección.
Tres años después, en la interna en donde Fernando Reyes Ramírez y un montón de panistas renunciaron públicamente al PAN, quemaron credenciales y camisetas y toda la cosa, pues renegaban de la imposición de Carlos Borruel como candidato y al final, Carlos ganó la elección y el colmo es que varios de esos que quemaron credenciales, todavía hoy se siguen diciendo “panistas furibundos”.
Así que no, los pleitos internos del PAN no son la base de sus derrotas, al PAN y sus posibilidades de triunfos electorales hay que revisarlo desde otros ángulos, desde otras perspectivas, pues es un partido que de entrada no tiene estructuras electorales y la mayoría de sus triunfos son por circunstancias ajenas a ellos, de tal forma que aunque hagan todo lo que se supone los puede hacer perder, terminan por ganar una elección y también les pasa todo lo contrario, cuando ellos suponen que hicieron todo lo que tenían que hacer para ganar, terminan siendo derrotados de forma estrepitosa.
Ejemplos de eso ultimo son Gustavo Madero en el 2001 como candidato del PAN después del triunfo de Fox en el 2000, fue una derrota enorme para un PAN que creía que había hecho todo para mantener los triunfos y pedieron.
O lo que les sucedió en el 2010, con Toño López como candidato a la alcaldía, cuando el PAN decía que tenía todo para seguir con los triunfos en la capital del Estado y que suponían que Carlos Borruel podía derrota fácilmente a César Duarte en la gubernatura, perdieren todo, Duarte los barrió a nivel estatal y Marco Quezada lo hizo en el municipio a pesar de que el PAN tenía el control de la presidencia municipal.
En fin, ejemplos hay muchos, de procesos panistas llenos de rompimientos y señalamientos que no les impidieron el triunfo, como los hay de procesos internos tersos que los llevaron a dolorosas derrotas.
En este momento la circunstancia es la que dice que el PAN, aun lanzando “al burro Chon” como candidato, mantienen la alcaldía de Chihuahua. Que en Ciudad Juárez, Daniela Álvarez con una candidatura disrruptora, “a lo cholo”, con mentadas de madre y cantando “tiros”, tiene la gran posibilidad de “cerrar” esa elección arrancándole votos a Morena y que Marco Bonilla mantiene una competencia muy cerrada con Cruz Pérez Cuéllar, competencia que en sus inicios, solo en el enfrentamiento de “marcas” tenía una ventaja de hasta 30 puntos a favor de Morena y que poco a poco se fue cerrando, por “circunstancias” completamente ajenas al PAN y que ahora ya con candidatos de los dos lados, es “juego nuevo”.
Algunos preguntan, ¿que tanto puede afectar al PAN la detención de César Jáuregui? La respuesta es muy dura, pero muy real, la detención de Jáuregui es un temblor de 0.5 grados en escala Rigther, es decir, solo lo sienten los que lo sienten, para los demás no significa nada.
César y los suyos se subieron al cerro, tienen meses lanzando ataques y tratando de mermar las posibilidades de Santiago de la Peña como aspirante a la alcaldía, trataron por todos los medios posibles desabarrancarlo y hasta propusieron que se nombrará a Manque Granados como candidata de unidad, no lo lograron, su enojo fue tan evidente, que prefirieron declararle la guerra a la Gobers Marus y fue entonces cuando se notó que era más que evidente su deseo de “reventar el proceso” y no lo lograron.
Han intentado de todas las formas posibles involucrara a Marco Bonilla en esa disputa pero Marco hace lo indicado y deja que esos temas sigan la ruta que el CEN y el Comité Estatal definan, con las reglas de su partido, él ya es candidato a Gobernador, no tiene porque entrar a esos desgastes, por eso los del grupito de César Jáuregui cada vez se ven más solos y más endiablados.
Se subieron al cerro, esperando la aclamación popular, pero no, no son un “rock star” en la calle, Jáuregui por años ha sido un lobo solitario y no ha sabido construir un equipo a su alrededor, siempre se ha conformado con “aliados temporales” y por eso hoy su detención no movió masas, el puñito de acarreados que llevaron a la Ciudad Judicial, encuera de que tamaño real es su presencia.
Es duro escribir de uno que se le considera amigo, pero el amigo se equivocó en sus rutas, se le olvidó que el mismo decía que lo más importante era el proyecto, pero claro, solo si él lo encabezaba, este fin de semana vimos “como fue bajado del cerro”, tendrá que pasar por los procesos legales estatales y el federal, el amigo tiene sus pruebas más duras en esos dos procesos, tiene la fuerza del carácter para sobreponerse, pera encontrar nuevas rutas, para seguir siendo cuando todo esto pase, pero en verdad duele verlo en esos trances, sobre todo, porque siempre hubo una ruta política para evitar tos esto, pero él y los suyos decidieron “subirse al cerro” y del cerro, se baja victorioso o con las patas por delante. Hay una tercera opción, que es bajar como mártir, pero esos o se mueren en el martirio o de plano, pasan por mil y un pruebas en un largo, largo camino que a nadie se le desea.
Hoy Jáuregui se comió la agenda, pero no el calendario, al tiempo…











