El suministro de agua requiere inversiones constantes en infraestructura, electricidad, mantenimiento y reparación de fugas. La falta de ingresos limita la capacidad de los organismos operadores para garantizar un servicio eficiente
Manuel Antonio Pízar / El Diario
Los adeudos por consumo de agua potable en Chihuahua alcanzan los 8 mil 806 millones de pesos, correspondientes a 364 mil 514 tomas con pagos atrasados. Según la Junta Central de Agua y Saneamiento, casi tres de cada diez usuarios presentan rezagos.
Los hogares concentran 5 mil 139 millones de pesos, mientras que escuelas y dependencias públicas acumulan otros 3 mil 66 millones. La magnitud de estas cifras revela un problema financiero que involucra tanto a ciudadanos como a instituciones gubernamentales.
El suministro de agua requiere inversiones constantes en infraestructura, electricidad, mantenimiento y reparación de fugas. La falta de ingresos limita la capacidad de los organismos operadores para garantizar un servicio eficiente, especialmente en regiones donde la escasez obliga a administrar cuidadosamente el recurso.
Un dato relevante es que el 71.1 por ciento de las tomas registradas en Chihuahua se encuentra al corriente. Esto demuestra que la mayoría de los usuarios cumple con sus obligaciones y que existe una base importante para fortalecer la cultura del pago.
Sin embargo, los adeudos acumulados también requieren soluciones. Los convenios de regularización, descuentos en recargos y facilidades para familias de bajos ingresos pueden contribuir a recuperar recursos sin afectar gravemente la economía de los hogares.
La responsabilidad también corresponde a las autoridades, que deben transparentar el destino del dinero y mejorar el servicio. Pagar el agua es indispensable para sostener su distribución, pero garantizar oportunidades para ponerse al corriente resulta igualmente necesario.












