Gastos en útiles, uniformes y libros, entre otros, presionan la economía familiar en tiempos adversos
Alejandro Vargas / El Diario
Recorrer varias papelerías y tiendas para encontrar promociones se ha vuelto una necesidad para cientos de familias juarenses que buscan reducir el impacto económico del regreso a clases. Aunque la Secretaría de Educación Pública (SEP) difundió la lista sugerida de útiles, el desembolso va mucho más allá de cuadernos y lápices.
Gabriela Pérez, de 43 años, acudió a un supermercado para surtir la lista de útiles de su hijo, quien este ciclo ingresará a sexto de primaria. Entre pegamento, colores y cuadernos de distintos tipos estimó gastar alrededor de mil 500 pesos, luego de comparar precios en varios establecimientos.
“Los precios aquí la verdad se me hacen bien. He ido a otros lugares y están un poquito más elevados, en papelerías”, comentó. Aun así, aseguró que este año percibió un aumento en el costo de los artículos escolares, lo que obliga a las familias a buscar dónde comprar más barato.
La percepción coincide con las cifras oficiales. De acuerdo con el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) del Inegi, durante junio el rubro de Educación registró un incremento anual de 6.60 por ciento. En tanto, la educación privada aumentó 8.05 por ciento, y los artículos educativos, 0.14 por ciento.
“Sí subió bastante el precio. He tenido que trabajar más porque tengo dos hijos y es mucho el gasto”, relató. Además del estudiante de primaria, también sostiene a una hija que cursa el bachillerato, donde solo el paquete de libros representa cerca de 2 mil pesos por semestre.
A ese gasto se suman plumas, materiales y otros artículos que se solicitan conforme avanza el ciclo escolar. En primaria, explicó, tampoco pueden omitirse los uniformes ni el calzado, por lo que el presupuesto continúa creciendo.











