Desde el 2014 a 12 años de distancia
En una estrategia bien definida, geólogos del gobierno federal de México intentan reabrir tres pozos petroleros localizados hace alrededor de una década; el primero en las inmediaciones del kilómetro 5 de la carretera rumbo a Camargo, frente a las instalaciones del cuartel de la Tercera CINE; uno más en la comunidad de Valverde y otro en la colonia Fovissste.
Pero el asunto no termina ahí, ya que esta región, identificada por contar con importantes riquezas, tiene la competencia porque al sólo cruzar la frontera entre las dos naciones (México-EU) se empieza a buscar el petróleo, debido a que el gobierno estadounidense envió por su parte a personal de Conservación Distrital en el Condado de Brewster, que se ubica a menos de una hora de camino desde Ojinaga, para hacer exploraciones propias.
Mientras que en esa región de Texas varias compañías explotan petróleo, como es el caso de Midland y Odessa, área denominada del Permian Basin, expetroleros que llegaron a Coyame antes de concluir la década de los 80 revelaron en exclusiva a este medio que se «encontró en Coyame y Ojinaga gas natural y aceite, pero no se pudo explotar debido a los tratados internacionales».
Para nadie es desconocido que tanto Jorge Díaz Serrano como la familia Bush, que ha generado dos gobernadores en la entidad estadounidense, fueron causantes del incendio del pozo Ixtoc al robar el petróleo de las costas de Campeche hacia las costas de los Estados Unidos, describe el peruano Guillermo Descalzi.
En una extensa colaboración de la reportera Meg Wilde (Big Bend Sentinel), se asienta que se está especulando con la explotación del gas en la región y esto ha permitido que varios rancheros estén rentando sus tierras a compañías perforadoras que van en busca del «oro negro».











