El recuento de los daños / El bipartidismo / Alianza obliga / Adán sin visa
EN EL RECUENTO de los daños de la elección de Coahuila, hay que señalar que los grandes perdedores fueron el Partido del Trabajo, el PAN, el Partido Verde Ecologista y, desde luego, Morena, que representa al régimen central.
Todos ellos, con excepción de Morena, seguramente van a perder el registro estatal. Basta con que en este día se oficialicen los resultados; sólo un milagro podría hacer que alcanzaran el tres por ciento requerido para mantenerse vigentes.
El PRI arrasó en la elección con casi 700 mil votos y obtuvo las 16 diputaciones locales en disputa. Ni la suma de todos los partidos derrotados se acercaría a la mitad de lo conseguido por el Revolucionario Institucional.
Los números son claros y contundentes, sin posibilidad real de modificaciones. Movimiento Ciudadano alcanzó apenas 24 mil 496 votos, equivalentes al 1.96 por ciento, porcentaje que lo haría desaparecer como partido estatal.
Hay algo peor. El Partido del Trabajo parece no entender qué fue lo que le pasó por encima. Apenas consiguió 7 mil 227 votos, equivalentes al 0.58 por ciento de la votación.
Dentro de los menos perjudicados aparece el Partido Verde Ecologista de México, con 32 mil 392 votos, equivalentes al 2.60 por ciento. Tampoco le alcanzó para conservar el registro.
La sorpresa mayor fue el PAN, que prácticamente se despide de Coahuila con 26 mil 877 votos, equivalentes al 2.16 por ciento de la votación.
Por su parte, Morena salva el pellejo con alrededor de 326 mil votos, que representan cerca del 25 por ciento de la elección. Sin embargo, el PRI le duplicó la votación.
Así, Coahuila se perfila como un estado prácticamente bipartidista. Sólo quedan el PRI y Morena; el resto perdió el registro.
EL FENÓMENO de Coahuila tendrá muy probablemente efectos políticos en Chihuahua, donde se fortalece la hipótesis de una eventual alianza entre PRI y PAN para la gubernatura, algunas diputaciones y varias alcaldías.
La teoría surge de varias variables. En Coahuila, el PAN compitió solo y terminó perdiendo el registro. Apenas representó poco más del dos por ciento de la votación. En alianza habría conservado su vigencia e incluso obtenido algunas diputaciones.
En Chihuahua la realidad es distinta. El PAN sigue siendo la fuerza dominante, pero el PRI conserva alrededor del ocho por ciento del electorado, porcentaje suficiente para inclinar la balanza a favor de Acción Nacional en una elección donde las diferencias con Morena rondan actualmente los cinco puntos porcentuales.
El dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, ya expresó que la alianza es necesaria en Chihuahua. El alcalde de la capital, Marco Bonilla, también se ha pronunciado en ese sentido.
Ahora habrá que esperar la posición de Jorge Romero, presidente nacional del PAN, quien enfrenta fuertes cuestionamientos internos y a quien incluso algunos grupos panistas le están exigiendo la renuncia tras el desastre electoral registrado en Coahuila.
DESDE EL CENTRO DEL PAÍS trascendió la versión de que Estados Unidos habría retirado la visa al senador de Morena, Adán Augusto López.
De acuerdo con el columnista Raymundo Riva Palacio, de El Financiero, el legislador es investigado por presuntos vínculos con el huachicol fiscal y por supuestas relaciones con La Barredora, organización identificada como uno de los brazos operativos del Cártel Jalisco Nueva Generación.
La información habría sido proporcionada al periodista por fuentes de alto nivel en Estados Unidos y no por autoridades mexicanas, que hasta ahora mantienen la postura de negar cualquier señalamiento y exigir pruebas sobre las acusaciones.
El eventual caso de Adán Augusto López tendría repercusiones políticas directas en Chihuahua, particularmente dentro del llamado Grupo Tabasco, donde se ubica a la senadora con licencia y aspirante a la gubernatura, Andrea Chávez, así como a sus cercanos colaboradores y aliados políticos, entre ellos los senadores chihuahuenses Javier Corral y Juan Carlos Loera de la Rosa.











