Ojinaga Chih. El relato bíblico nos muestra a un hombre gentil, funcionario del ejército romano al servicio del emperador, que agradó a Jesús por su fe. Sin ser un seguidor de Jesús, le rogó por su siervo para que el Señor le sanara, de acuerdo al relato en San Mateo8:5–7
La respuesta de Jesús al centurión fue todo lo que él hubiera esperado y más; “yo iré y le sanaré” fueron algunos de los conceptos mencionados ayer domingo durante el mensaje del Pastor Agustin Morales del Centro Evangelico.
Por otro lado el mensaje de Jesús sana al siervo de un centurión, demuestra una profunda comprensión de la autoridad y el poder de Jesús, reconociendo que una simple palabra suya podía sanar a su siervo . El centurión también reconoce su indignidad, afirmando: «Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo» (Mateo 8:8).
Asi mismo el hermano Agustin Morales dijo, la sanación del siervo del centurión (Mateo 8:5-13) resalta una fe excepcional en un gentil, basada en el reconocimiento de la autoridad absoluta de Jesús, capaz de sanar a distancia solo con su palabra. El centurión demuestra humildad y amor hacia su siervo, maravillando a Jesús y demostrando que la fe mueve la intervención divina más allá de las fronteras religiosas.
Por ultimo el Pastor Agustin Morales del Centro Evangelico agrego, Jesús se maravilló de esto. ¿Por qué se asombró? Porque vio la asombrosa fe del centurión en esta petición . Aquí, este centurión romano tenía tanta fe y confianza que Jesús ni siquiera necesitó tocar a su siervo










