Chihuahua Chih.- El «Siervo como dador» se refiere a la enseñanza bíblica de que un verdadero siervo de Dios debe ser generoso, desinteresado y altruista, dando no por obligación sino con alegría y gratitud, reflejando la naturaleza de Dios mismo, quien es el Dador supremo, y enfocándose en benir a otros sin buscar reconocimiento, poniendo sus necesidades por encima de las propias para glorificar a Dios y edificar a la comunidad, dijo ayer el Pastor Ricardo Martínez del Centro Cristiano Bethel, de Chihuahua.
Filipenses 2:3-4 es un pasaje bíblico clave que llama a los creyentes a la humildad y al servicio desinteresado, instruyendo: «Nada hagáis por egoísmo o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros» (RVR1960), fomentando así la unidad y el amor práctico, contrastando con el individualismo y la competencia mundana, agrego el hermano Ricardo Martínez.
No hagan nada por rivalidad o por orgullo, sino con humildad, y que cada uno considere a los demás como mejores que él mismo. Ninguno busque únicamente su propio bien, sino también el bien de los otro, fueron algunos de los conceptos rescatables de su mensaje de ayer.











