Los precios del maíz y el frijol se vinieron abajo, la sequía no da tregua y muchos productores están trabajando con pérdidas. No se vale que quienes alimentan a México tengan que sembrar para perder.
Desde Chihuahua alzamos la voz para pedir que se escuche al campo, que se le respete y se le apoye con precios justos y oportunidades reales. Porque si el campo se cae, se cae México.










