Blair y Taylor Edwards fueron condenados a pasar 30 días tras las rejas, además de imputarles una pena de cinco años de libertad condicional por el fallecimiento de su hijo
Taylor y Blair Edwards, residentes de Oregón, Estados Unidos, fueron sentenciados a una pena de 30 días en prisión y cinco años de libertad condicional por la muerte de su hijo recién nacido, Hayden, luego de que prefirieran orar y ungir al bebé en aceite de oliva en lugar de conseguir atención médica para salvarle la vida.
La pareja pertenece a la Iglesia Seguidores de Cristo, congregación que rechaza la atención médica profesional y depende de la oración y «rituales de curación por fe» para tratar enfermedades. Ambos fueron acusados de no proporcionar ayuda médica necesaria y adecuada a su hijo y se declararon culpables de maltrato en primer grado el lunes 8 de septiembre, según informaron autoridades del condado de Clackamas en un comunicado de prensa.
Además de los días tras las rejas, los Edwards deben cumplir «numerosos requisitos» con los que garantizarán que sus cuatro hijos sobrevivientes reciban el cuidado que merecen, incluyendo contar con un seguro médico, realizar chequeos constantes con un pediatra acreditado, seguir todas las recomendaciones de salud y brindarles tratamiento necesario.











