Juan 4:34-36
Durango, Dgo.- Así que, cuando Jesús dice en Juan 4:34: «Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió y llevar a cabo su obra», quiere decir: « Mi alimento es dar vida eterna ». Es decir, mi fuente de fuerza para dar vida eterna es dar vida eterna. Doy vida porque soy vida, enfatizo en días recientes el Pastor asociado Cesar Casillas, en Iglesia Monte Sinaí de Durango, Dgo.
Juan 4:36 significa que los esfuerzos espirituales de predicar el evangelio son «cosecha» y que el resultado es «vida eterna» para las almas que se convierten. Tanto los que han sembrado (predicando previamente) como los que cosechan (quienes ahora recogen el fruto) pueden unirse en la alegría, ya que la recompensa por el trabajo es la salvación de las personas, advirtió el Pastor Cesar Casillas
Juan 4:38 explica que Jesús envió a sus discípulos a cosechar frutos de un campo espiritual que ya había sido preparado por otros sembradores, como los profetas y Juan el Bautista.
En la parábola de Jesús, la «siembra» representa la preparación para el evangelio y la «cosecha» es la conversión de las almas. Este versículo enfatiza la colaboración entre generaciones de creyentes en la obra de Dios y anima a los discípulos a no desanimarse si no ven resultados inmediatos, sino a reconocer la oportunidad presente para recoger la cosecha espiritual.











