Ojinaga Chih.- La conversión de Pablo, también conocida como la conversión de Saulo, es un evento crucial en la Biblia narrado en el libro de los Hechos de los Apóstoles (capítulos 9, 22 y 26). Se refiere al cambio radical de Saulo de Tarso, un perseguidor de los cristianos, a Pablo, uno de los apóstoles más importantes del cristianismo, dijo ayer por la noche el Pastor Álvaro Vázquez, ministro titular de la Iglesia El Restaurador.
El perseguidor de la primera iglesia, armado como legionario romano, cae fulminado del caballo que montaba en su viaje hacia Damasco, cegado temporalmente por una visión divina cuando escuchó la voz de Cristo, que aparece en lo alto, en rompimiento de nubes: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?” (Hechos 9, 1-7).
Pablo se topó inopinadamente con el Señor Jesús, mientras se dedicaba por entero a perseguir a cuantos creían en él. Y fue, precisamente, la identificación del Señor ‘perseguido’ con la comunidad de perseguidos lo que convirtió a Pablo en seguidor de Cristo y hermano de los cristianos.











