No se trata de buscar culpables, sino de asumir responsabilidades. ¿Qué nos impide avanzar? Hagan las cosas ya diferentes!!!…
Contacto Ojinaga
Con profundo respeto y amor por el béisbol, escribimos estas líneas como aficionados, ciudadanos y seguidores incondicionales del equipo de nuestro querido Ojinaga.
Este 2025, una vez más, vimos cómo nuestro equipo finalizó la temporada regular en la última posición del campeonato estatal, quedando fuera de la competencia por el título. Es doloroso, pero más que dolor, sentimos una enorme frustración. Porque Ojinaga tiene talento, afición, historia y corazón. Pero algo nos sigue faltando.
No se trata de buscar culpables, sino de asumir responsabilidades. ¿Qué ha pasado históricamente con nuestro equipo? ¿Por qué año con año se repite el mismo guión? ¿Qué nos impide avanzar y ser competitivos como otras plazas similares?
Creemos que es momento de hacernos estas preguntas en serio. Porque la respuesta no es solo el presupuesto, o los jugadores, o los rivales. Es también la falta de un proyecto serio, de una estructura que fortalezca el talento local, de un equipo técnico con visión a largo plazo y de una directiva que planee con estrategia, no con improvisación.
Ojinaga merece un equipo a la altura de su gente. Y para lograrlo proponemos:
Dejen que se fortalezcan las categorías menores y el desarrollo de talento local, con entrenadores capacitados como Mike Hernandez y procesos de seguimiento.
Atraer refuerzos de impacto real, que vengan a sumar y a enseñar.
Establecer un plan deportivo a tres años, con metas claras y medibles.
Abrir canales de diálogo entre la directiva, la afición y medios locales, para mayor transparencia y participación.
Buscar apoyo institucional y empresarial real, que permita una gestión profesional.
Hoy el béisbol se nos termina, pero también puede ser el comienzo de algo nuevo si tenemos el valor de cambiar. Ojinaga no es menos que nadie. Solo necesitamos creerlo, trabajarlo y demostrarlo en el diamante.
A la afición: No bajemos los brazos. Sigamos apoyando, exigiendo y soñando.
A los jugadores: Gracias por su esfuerzo. No están solos.
A la directiva: Escuchen, abran la cancha y empiecen a construir el equipo que Ojinaga merece.
Con respeto, con firmeza y con esperanza pero hagan las cosas ya diferentes por favor.











